Fuente : El Comercio, Lima
Representantes de la empresa Santa Sofía, perteneciente al grupo Romero, se reunieron con los vecinos del distrito de Ancón para enfrentar los cuestionamientos que surgieron tras su anuncio de la construcción de un megapuerto en la zona. Entre las 7 p.m. y las 9 p.m. de anteayer, el debate solo sembró más dudas.
“Es innegable que habrá un impacto ambiental, también más bulla, más camiones circulando, etc. Esto se iniciará con la construcción del puerto y seguirá mientras operemos aquí”, zanjó el gerente de relaciones interinstitucionales de Santa Sofía, Luis Román.
Su sinceridad no cayó bien entre los vecinos que asistieron a la reunión convocada por el municipio de Ancón con la esperanza de calmar sus preocupaciones.
Román tampoco supo responder si el estudio de impacto ambiental, que estará listo en diciembre —según señaló—, incluirá un análisis social. “De repente sí, pero no lo sé”, dijo a secas, lo que azuzó la polémica. Insistió en que el puerto beneficiaría al distrito con cientos de puestos de trabajo y un canon de S/.5 millones.
“Lamentablemente, eso no pagará la delincuencia, prostitución, invasiones y caos que llegarán con el puerto”, repetía un grupo de vecinos y pescadores. Otro expresó su anhelo de que haya más puestos de trabajo, pero aseguró que era necesario esperar los resultados del estudio de impacto ambiental para tomar una posición.
Para la Asociación de Propietarios de Ancón, el balneario podría perder su potencial turístico.
SEPA MÁS
Así empezó
El 16 de julio del 2007 el Grupo Romero expresó su voluntad de construir un puerto en Ancón, como alternativa al del Callao y del Muelle Sur.
La ubicación
El puerto se construiría en la zona norte de la bahía de Ancón, al lado del Cuartel de Infantería de Marina.
La mercadería
El proyecto consiste en la construcción de muelles para la carga y descarga de contenedores, cereales y aceite vegetal.
Noticias, comentarios, opiniones y otros asuntos relacionados los ecosistemas naturales, en especial los acuáticos.
viernes, marzo 27, 2009
lunes, marzo 23, 2009
Leyenda e historia del mar
Relación ancestral. El historiador Héctor López Martínez ha publicado un libro que repasa nuestra milenaria relación con el Océano Pacífico, escenario de hechos trascendentales de nuestro pasado.
Por: Jorge Paredes
Escenario de epopeyas —como la fabulosa expedición de Túpac Yupanqui a la isla de Pascua—, de fabulosos sueños —la leyenda dice que en la bahía de Paracas San Martín ideó los colores de nuestra bandera—, o de actos heroicos —la inmolación de Grau en Punta Angamos—, el mar ha sido testigo de numerosos sucesos de nuestro pasado. Mitos tan antiguos como el de Wiracocha hacen referencia al asombro y el miedo que debió haber sentido el hombre andino ante el inmenso océano. Lo veían probablemente como el fin de todo lo conocido. Se dice que el dios Wiracocha, luego de poner orden en el mundo, se dirigió hacia el mar y desapareció, caminando sobre las olas.
Por ese mismo océano se iniciaría la Conquista del Perú y tres siglos después, también por el mar, se gestaría la Independencia. Por trescientos años el Callao fue el principal puerto de América del Sur. Desde ahí se embarcó el oro y la plata extraídos de las minas de Potosí, pero también desde ahí salieron expediciones científicas y de exploración de gran importancia para su época, pero que ahora resultan incomprensiblemente desconocidas, como las efectuadas por Álvaro de Mendaña, descubridor de las islas Marquesas y Salomón, o por Juan Bodega y Cuadra, el primero en recorrer la bahía de San Francisco, para llegar después al Canadá y Alaska. Todo entre el siglo XVI y XVIII.
Esta relación ancestral con el mar también ha cobrado relevancia en los últimos tiempos gracias a hallazgos arqueológicos que han puesto en evidencia el desarrollo de poblaciones costeras ligadas a la pesca, con más de 12 mil años de antigüedad. Los restos de Caral y de Áspero pueden ser la comprobación de que el origen de nuestra civilización no estuvo tanto en los Andes, sino abajo, en la orilla, al pie de un litoral rico en anchovetas, moluscos y algas.
El conocimiento de la historia marítima peruana todavía es limitado. Por eso resulta sumamente valioso el aporte de este libro, “El Perú y el mar, una relación ancestral”, del historiador Héctor López Martínez, quien explica con un lenguaje sencillo y fluido la forma en que el hombre peruano ha sabido explorar, explotar y dominar el mar en un conocimiento adquirido a través de los siglos.
***
Contra lo que muchos creen, el mar ha estado muy presente en la historia del Perú. ¿Cuál es su importancia?
Todavía no hemos tomado conciencia de toda la importancia que ha tenido, tiene y tendrá el mar para el desarrollo del Perú. Fue precisamente don Aurelio Miró Quesada quien, en 1948, en un notable ensayo titulado “El mar, personaje peruano” alertó sobre lo poco que se había dicho sobre el mar, que era el gran ignorado en los estudios y en las artes en el Perú. Esto tiene hoy gran vigencia pues la arqueología nos está demostrando la importancia que ha tenido el mar para el desarrollo de la cultura en el Perú. Los estudios en Áspero y Caral están cambiando la teoría que afirmaba que la cultura había descendido de la sierra hacia la costa. Hoy se sostiene, con gran fundamento, que la cultura más bien habría ascendido de la costa hacia la sierra, y esto porque el mar tenía los alimentos necesarios para sostener a grupos humanos importantes. Después, cada vez cobra mayor asidero la posibilidad de que el inca Túpac Yupanqui haya realizado una expedición marítima importante.
Se refiere a lo que afirmaba José Antonio del Busto sobre las exploraciones marítimas incas al sur y norte del continente.
El viaje de Túpac Yupanqui era viable porque existían embarcaciones, como las halladas por Pizarro en su segundo viaje —la famosa balsa tumbesina—, que eran casi como carabelas, pues tenían velas y estaban fabricadas para viajes de gran envergadura. Túpac Yupanqui, según Del Busto, pudo haber hecho dos rutas: Oceanía o la isla de Pascua. Todo esto es factible. Después, en la Colonia, el Callao se convirtió en el único puerto por donde se podía comercializar con España. Otro puerto importante fue Paita. En esta época se hicieron expediciones descubridoras de gran trascendencia, como la de Álvaro de Mendaña (1542-1595), que descubrió las Islas Marquesas y Salomón o la de Domingo Boenechea (1711-1775), que llegó a Tahití o la de Juan Bodega y Cuadra (1744-1794), quien fue el primero en explorar la bahía de San Francisco. Lo más importante es que lo hicieron con gente nuestra. El padre Bernabé Cobo ha halagado la destreza de los antiguos chalacos en estos viajes.
¿Qué otros hechos poco conocidos guardan relación con el mar?
Nadie recuerda que el primer país de América Latina que firmó un tratado comercial con China y el Japón fue el Perú, cuando envió una misión diplomática dirigida por el capitán de navío Aurelio García y García, quien con gran carácter logró arrancarle a estos reinos dos acuerdos en igualdad de condiciones. Se cuenta que en un momento los japoneses se echaron para atrás, entonces con habilidad García y García les hizo creer la noticia de que el Perú enviaría a su escuadra, formada por el Huáscar y el Independencia, y como Japón no tenía barcos, sus autoridades cedieron. Otro episodio importante, que está en el libro, fue la vuelta al mundo de la fragata Amazonas. Nosotros hemos estado en la India, en la China, cuando eran territorios absolutamente lejanos y exóticos.
Dos recursos marinos jugaron también papel importante en nuestra historia: el guano y la anchoveta.
Claro. La época del guano nos ofrece, como dijo don Jorge Basadre, la prosperidad falaz. Desgraciadamente, el Perú no supo aprovechar ese “boom”, como diríamos en el lenguaje actual, y fue una de las ocasiones perdidas. Otra oportunidad fallida fue la de la anchoveta, con la harina de pescado. Banchero Rossi, eso está en el libro, fue un visionario, pero luego vino el gobierno militar y de manera absurda se depredó el recurso y se estuvo a punto de desaparecer la anchoveta de nuestro mar. Fue la época del auge de Chimbote, pero después, lamentablemente, no quedó nada.
Lo mejor que quedó fue “El zorro de arriba y el zorro de abajo” de Arguedas.
Quedó un tesoro literario, como dices, pero como obra material no quedó nada. Eso es lo más dramático. Yo pienso que como fue el Mediterráneo para los renacentistas y el Atlántico para los grandes viajes y la ampliación del mundo, así será ahora el Pacífico para los hombres del siglo XXI, porque sus orillas bañan a potencias como Estados Unidos, Rusia, China, Japón. Y, muy modestamente, la palabra del Perú está en este trabajo, hecho con motivo de APEC, que dice que no somos ajenos a este mar porque lo hemos navegado en todas las épocas y todos los tiempos.
Por: Jorge Paredes
Escenario de epopeyas —como la fabulosa expedición de Túpac Yupanqui a la isla de Pascua—, de fabulosos sueños —la leyenda dice que en la bahía de Paracas San Martín ideó los colores de nuestra bandera—, o de actos heroicos —la inmolación de Grau en Punta Angamos—, el mar ha sido testigo de numerosos sucesos de nuestro pasado. Mitos tan antiguos como el de Wiracocha hacen referencia al asombro y el miedo que debió haber sentido el hombre andino ante el inmenso océano. Lo veían probablemente como el fin de todo lo conocido. Se dice que el dios Wiracocha, luego de poner orden en el mundo, se dirigió hacia el mar y desapareció, caminando sobre las olas.
Por ese mismo océano se iniciaría la Conquista del Perú y tres siglos después, también por el mar, se gestaría la Independencia. Por trescientos años el Callao fue el principal puerto de América del Sur. Desde ahí se embarcó el oro y la plata extraídos de las minas de Potosí, pero también desde ahí salieron expediciones científicas y de exploración de gran importancia para su época, pero que ahora resultan incomprensiblemente desconocidas, como las efectuadas por Álvaro de Mendaña, descubridor de las islas Marquesas y Salomón, o por Juan Bodega y Cuadra, el primero en recorrer la bahía de San Francisco, para llegar después al Canadá y Alaska. Todo entre el siglo XVI y XVIII.
Esta relación ancestral con el mar también ha cobrado relevancia en los últimos tiempos gracias a hallazgos arqueológicos que han puesto en evidencia el desarrollo de poblaciones costeras ligadas a la pesca, con más de 12 mil años de antigüedad. Los restos de Caral y de Áspero pueden ser la comprobación de que el origen de nuestra civilización no estuvo tanto en los Andes, sino abajo, en la orilla, al pie de un litoral rico en anchovetas, moluscos y algas.
El conocimiento de la historia marítima peruana todavía es limitado. Por eso resulta sumamente valioso el aporte de este libro, “El Perú y el mar, una relación ancestral”, del historiador Héctor López Martínez, quien explica con un lenguaje sencillo y fluido la forma en que el hombre peruano ha sabido explorar, explotar y dominar el mar en un conocimiento adquirido a través de los siglos.
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Contra lo que muchos creen, el mar ha estado muy presente en la historia del Perú. ¿Cuál es su importancia?
Todavía no hemos tomado conciencia de toda la importancia que ha tenido, tiene y tendrá el mar para el desarrollo del Perú. Fue precisamente don Aurelio Miró Quesada quien, en 1948, en un notable ensayo titulado “El mar, personaje peruano” alertó sobre lo poco que se había dicho sobre el mar, que era el gran ignorado en los estudios y en las artes en el Perú. Esto tiene hoy gran vigencia pues la arqueología nos está demostrando la importancia que ha tenido el mar para el desarrollo de la cultura en el Perú. Los estudios en Áspero y Caral están cambiando la teoría que afirmaba que la cultura había descendido de la sierra hacia la costa. Hoy se sostiene, con gran fundamento, que la cultura más bien habría ascendido de la costa hacia la sierra, y esto porque el mar tenía los alimentos necesarios para sostener a grupos humanos importantes. Después, cada vez cobra mayor asidero la posibilidad de que el inca Túpac Yupanqui haya realizado una expedición marítima importante.
Se refiere a lo que afirmaba José Antonio del Busto sobre las exploraciones marítimas incas al sur y norte del continente.
El viaje de Túpac Yupanqui era viable porque existían embarcaciones, como las halladas por Pizarro en su segundo viaje —la famosa balsa tumbesina—, que eran casi como carabelas, pues tenían velas y estaban fabricadas para viajes de gran envergadura. Túpac Yupanqui, según Del Busto, pudo haber hecho dos rutas: Oceanía o la isla de Pascua. Todo esto es factible. Después, en la Colonia, el Callao se convirtió en el único puerto por donde se podía comercializar con España. Otro puerto importante fue Paita. En esta época se hicieron expediciones descubridoras de gran trascendencia, como la de Álvaro de Mendaña (1542-1595), que descubrió las Islas Marquesas y Salomón o la de Domingo Boenechea (1711-1775), que llegó a Tahití o la de Juan Bodega y Cuadra (1744-1794), quien fue el primero en explorar la bahía de San Francisco. Lo más importante es que lo hicieron con gente nuestra. El padre Bernabé Cobo ha halagado la destreza de los antiguos chalacos en estos viajes.
¿Qué otros hechos poco conocidos guardan relación con el mar?
Nadie recuerda que el primer país de América Latina que firmó un tratado comercial con China y el Japón fue el Perú, cuando envió una misión diplomática dirigida por el capitán de navío Aurelio García y García, quien con gran carácter logró arrancarle a estos reinos dos acuerdos en igualdad de condiciones. Se cuenta que en un momento los japoneses se echaron para atrás, entonces con habilidad García y García les hizo creer la noticia de que el Perú enviaría a su escuadra, formada por el Huáscar y el Independencia, y como Japón no tenía barcos, sus autoridades cedieron. Otro episodio importante, que está en el libro, fue la vuelta al mundo de la fragata Amazonas. Nosotros hemos estado en la India, en la China, cuando eran territorios absolutamente lejanos y exóticos.
Dos recursos marinos jugaron también papel importante en nuestra historia: el guano y la anchoveta.
Claro. La época del guano nos ofrece, como dijo don Jorge Basadre, la prosperidad falaz. Desgraciadamente, el Perú no supo aprovechar ese “boom”, como diríamos en el lenguaje actual, y fue una de las ocasiones perdidas. Otra oportunidad fallida fue la de la anchoveta, con la harina de pescado. Banchero Rossi, eso está en el libro, fue un visionario, pero luego vino el gobierno militar y de manera absurda se depredó el recurso y se estuvo a punto de desaparecer la anchoveta de nuestro mar. Fue la época del auge de Chimbote, pero después, lamentablemente, no quedó nada.
Lo mejor que quedó fue “El zorro de arriba y el zorro de abajo” de Arguedas.
Quedó un tesoro literario, como dices, pero como obra material no quedó nada. Eso es lo más dramático. Yo pienso que como fue el Mediterráneo para los renacentistas y el Atlántico para los grandes viajes y la ampliación del mundo, así será ahora el Pacífico para los hombres del siglo XXI, porque sus orillas bañan a potencias como Estados Unidos, Rusia, China, Japón. Y, muy modestamente, la palabra del Perú está en este trabajo, hecho con motivo de APEC, que dice que no somos ajenos a este mar porque lo hemos navegado en todas las épocas y todos los tiempos.
sábado, marzo 21, 2009
El pescado cultivado es más ecológico que el silvestre, según un estudio
Un estudio realizado por Kona Blue Water Farms concluye que la maricultura sostenible afecta 60 veces menos a la ecología oceánica que las capturas de pescado en su medio natural.
Esta afirmación de la empresa respalda la reciente recomendación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que insta a intensificar el cultivo de peces ante la caída de las poblaciones silvestres y el aumento de los cierres de pesquerías.
“Si examinamos el verdadero costo ambiental de los peces depredadores capturados en el medio natural, como el pez espada o el atún, descubrimos que los peces cultivados en el mar de manera sostenible tienen un impacto 60 veces menor sobre las poblaciones de las especies de la base de la cadena alimentaria, como las sardina y las anchoas”, explicó el presidente de Kona Blue, Neil Anthony Sims.
“¿Qué es lo que prefieren consumir las personas conscientes del cuidado de los océanos? -preguntó Sims-. ¿Una libra de 'Kona Kampachi' o un sexto de libra de atún? El impacto en los océanos es casi el mismo.”
Sims basa sus estimaciones en tres cuestiones fundamentales:
La primera es que la acuicultura se concentra cada vez más en el desarrollo de sustitutos sustentables para las dietas de los peces cultivados, para disminuir la dependencia en la harina y el aceite de pescado. Con todo, el pescado silvestre está sujeto a leyes de transferencia trófica, en donde apenas el 10% de valor alimenticio de sus presas se transfiere a cada eslabón de la cadena alimentaria.
“Si un atún consume una caballa que, a su vez, antes había consumido una anchoa, entonces hay dos pasos tróficos aumentando los costos -explica Sims-. Un atún, por lo tanto, podría necesitar consumir el equivalente a 100 libras de carnada de pescado para amentar su peso en una libra.”
En segundo lugar, Sims destaca que el pescado cultivado tiene un ciclo de vida que se estima es tres veces más eficiente que el de los peces depredadores silvestres. El pescado cultivado se cosecha a una edad temprana, después de que alcanzó su mayor desarrollo, y no utiliza energía para reproducirse o para competir por la supervivencia en el medio natural.
La última cuestión es la captura incidental. Algunas pesquerías generan hasta 11 libras de captura incidental por cada libra que retienen, y los expertos calculan que se descarta casi un 30% de las capturas globales silvestres. Por el contrario, en el caso de peces cultivados no hay captura incidental.
Sims afirma que la maricultura en mar abierto, desarrollada de manera sostenible, es una de las soluciones para el agotamiento de los recursos oceánicos.
No obstante, advierte que todavía "es necesario asegurar la administración racional y efectiva de los recursos usados como carnada y tener en cuenta los efectos sobre el ecosistema”.
Esta afirmación de la empresa respalda la reciente recomendación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que insta a intensificar el cultivo de peces ante la caída de las poblaciones silvestres y el aumento de los cierres de pesquerías.
“Si examinamos el verdadero costo ambiental de los peces depredadores capturados en el medio natural, como el pez espada o el atún, descubrimos que los peces cultivados en el mar de manera sostenible tienen un impacto 60 veces menor sobre las poblaciones de las especies de la base de la cadena alimentaria, como las sardina y las anchoas”, explicó el presidente de Kona Blue, Neil Anthony Sims.
“¿Qué es lo que prefieren consumir las personas conscientes del cuidado de los océanos? -preguntó Sims-. ¿Una libra de 'Kona Kampachi' o un sexto de libra de atún? El impacto en los océanos es casi el mismo.”
Sims basa sus estimaciones en tres cuestiones fundamentales:
La primera es que la acuicultura se concentra cada vez más en el desarrollo de sustitutos sustentables para las dietas de los peces cultivados, para disminuir la dependencia en la harina y el aceite de pescado. Con todo, el pescado silvestre está sujeto a leyes de transferencia trófica, en donde apenas el 10% de valor alimenticio de sus presas se transfiere a cada eslabón de la cadena alimentaria.
“Si un atún consume una caballa que, a su vez, antes había consumido una anchoa, entonces hay dos pasos tróficos aumentando los costos -explica Sims-. Un atún, por lo tanto, podría necesitar consumir el equivalente a 100 libras de carnada de pescado para amentar su peso en una libra.”
En segundo lugar, Sims destaca que el pescado cultivado tiene un ciclo de vida que se estima es tres veces más eficiente que el de los peces depredadores silvestres. El pescado cultivado se cosecha a una edad temprana, después de que alcanzó su mayor desarrollo, y no utiliza energía para reproducirse o para competir por la supervivencia en el medio natural.
La última cuestión es la captura incidental. Algunas pesquerías generan hasta 11 libras de captura incidental por cada libra que retienen, y los expertos calculan que se descarta casi un 30% de las capturas globales silvestres. Por el contrario, en el caso de peces cultivados no hay captura incidental.
Sims afirma que la maricultura en mar abierto, desarrollada de manera sostenible, es una de las soluciones para el agotamiento de los recursos oceánicos.
No obstante, advierte que todavía "es necesario asegurar la administración racional y efectiva de los recursos usados como carnada y tener en cuenta los efectos sobre el ecosistema”.
martes, marzo 17, 2009
La anchoveta y el ejemplo de Caral
Por: Ruth Shady
En la etapa de formación de la civilización Caral, el recurso marino y, en particular, la anchoveta (“Engraulis ringens”), tuvo un papel crucial para balancear la alimentación de la población y para sustentar el desarrollo social.
Hace 5.000 años, los integrantes de la sociedad Caral del valle de Supe y los pobladores de otros valles del área norcentral intensificaron el aprovechamiento de esta especie mediante la organización del trabajo colectivo, la aplicación de una tecnología de pesca con redes de algodón, el salado y secado masivo y su distribución a través de esferas de interacción implementadas en el territorio regional e interregional.
Entre todas las especies que viven en el área norcentral del Océano Pacífico, que ha sido calificado como uno de los mares más productivos del planeta, la anchoveta ocupó un lugar preferencial en la mesa de los habitantes de entonces debido a sus condiciones físicas que facilitan su deshidratación y conservación y a sus propiedades nutritivas. Restos de anchoveta han sido recuperados tanto en las viviendas como en los edificios públicos de los asentamientos urbanos de la civilización Caral; esto revela que fue utilizada en la dieta cotidiana y en los festines que se celebraban en las ciudades y pueblos. Su importancia simbólica y su significado sociocultural están indicados en el uso recurrente que se hizo de esta especie en las ofrendas incineradas en los fogones de los salones ceremoniales de los edificios piramidales. Por su alto valor nutritivo, su contribución a la dieta alimenticia habría sido crucial para sustentar el precoz desarrollo de la civilización Caral.
Mediante procedimientos de salado y secado sobre los cerros cercanos al mar, las poblaciones de la civilización Caral conservaron y almacenaron este pescado por largo tiempo. Con esta abundante especie marina se promovió, primero, el intenso intercambio entre pescadores y agricultores y así, mediante el comercio se enriquecieron determinados grupos, y se estableció una compleja esfera de circulación de bienes en la que participaban poblaciones de costa, sierra y selva en el área norcentral.
Con el intercambio de recursos, productos y diversos bienes, se dieron también las transferencias de experiencias y conocimientos entre los pobladores de las diferentes zonas ecológicas del territorio norcentral, que habían ido produciéndolos en el transcurso de, por lo menos, siete milenios de adaptación. Por este procedimiento, el conocimiento sobre plantas domesticadas, como frijol, papa, maíz o el cultivo en terrazas, habrían sido transmitidos por los serranos a los costeños, en tanto los selváticos les daban información acerca del achiote, yuca o madera y plantas medicinales, a cambio de pescado y moluscos secos, entre otros productos. Esta confluencia económica, social y cultural interregional promovió el desarrollo en el área y fomentó la formación de la civilización más antigua de América. Recordemos que la civilización Caral se adelantó en producción de conocimientos en ciencia y tecnología, así como en organización sociopolítica y vida en centros urbanos en, por lo menos, 1.500 años a cualquier otro grupo social, que poblaba el continente americano; y es tan antigua como los focos civilizatorios del Viejo Mundo, Egipto, Mesopotamia, India y China.
Este patrón de pesca, distribución y consumo milenario se mantuvo hasta mediados del siglo XX; se ha documentado la masiva pesca de anchoveta y su secado en los cerros vecinos al litoral norcentral y, asimismo, la continuidad del comercio de la anchoveta seca con pueblos de la sierra y de la selva.
A partir de la organización de empresas para la transformación de la anchoveta en harina de pescado y su comercialización reorientada al exterior del país como alimento de animales, ya no se remitieron más los sacos de anchoveta a los pueblos ubicados en los valles del interior del país. El Estado central o local, sin embargo, no sustituyó este recurso alimenticio por otro, que reemplazara los valores nutricionales de la anchoveta, lo que ha traído como consecuencia fuertes carencias y limitaciones biológicas en el desenvolvimiento humano, que se han mantenido hasta el presente.
Aspectos nutricionales
Actualmente, la American Heart Association y numerosas investigaciones biomédicas señalan la importancia del consumo de pescado, específicamente del pescado graso o azul, en la dieta cotidiana con la finalidad de prevenir enfermedades cardiovasculares y estimular una adecuada nutrición. En el mar peruano contamos con este tipo de pescados, como la caballa, el jurel, la sardina, el atún, el bonito y en especial, por su abundancia y sus excelentes características nutricionales, con la anchoveta, también conocida en varios lugares con los nombres de boquerón, bocarte y seito.
Resulta incorrecto, y atenta contra los derechos de los peruanos, destinar el uso de la anchoveta solo para la producción de harina de pescado, cuando tenemos a un gran sector de la población de la costa, sierra y selva del país con serias deficiencias nutricionales. Se hace necesario retomar la tradición de nuestros antepasados caralinos, que sostuvieron una dieta balanceada para ellos y para los habitantes de otros valles, enriqueciendo su propia economía. En esas condiciones construyeron asentamientos urbanos con arquitectura monumental, sus autoridades organizaron el espacio construido y las actividades de cada población local y de la sociedad de la cuenca, y sus especialistas se dedicaron a la ciencia y su aplicación tecnológica. Son destacables sus logros en arquitectura, ingeniería, genética, hidraúlica, astronomía, medicina, agronomía, entre otros. Se adelantaron, así, en organización económica, social, política y en la producción de conocimientos a otras poblaciones contemporáneas del Perú y de América.
Recuperando la tradición
El Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, con la colaboración del Dr. Carlos Cavero, a quien debemos también la información nutricional, organizó en junio del 2005, en el pueblo de Caleta Vidal en Supe, el Primer Festival Gastronómico de la Anchoveta. El objetivo era promover la reinserción del consumo de esta especie para mejorar la alimentación del poblador supano y, por extensión, de los peruanos; y que podamos tener acceso a una extraordinaria fuente de nutrientes a muy bajo costo. Esta actividad pretendió recuperar comportamientos tradicionales en gastronomía y fomentar la comercialización de esta especie en beneficio de los habitantes de la costa y del interior del país. Entre los platos tradicionales que se degustaron en aquella ocasión destacaban: charquican, picante de anchoveta con olluquito, causa escabechada de anchoveta, cebiche de anchoveta al estilo de Carquín y ensalada de anchoveta con pallares.
El mensaje transmitido, que reiteramos es: “Volvamos a consumir nuestros pallares, papas, frijoles, olluquitos, combinados con anchoveta para garantizar el normal desarrollo del cerebro y la inteligencia, así como el adecuado funcionamiento cardiovascular”.
+ info
Entre los pescados grasos, la anchoveta destaca por su elevado contenido de proteínas, calcio, fósforo, magnesio, hierro, vitaminas liposolubles (A, D, E), vitaminas hidrosolubles (C, B1, B2) y Omega 3, además de otros minerales como el yodo, el sodio y el potasio, pues supera en su contenido de estos nutrientes a pescados de consumo habitual entre nosotros como la corvina, el jurel, el lenguado, el pejerrey, entre otros.
En la etapa de formación de la civilización Caral, el recurso marino y, en particular, la anchoveta (“Engraulis ringens”), tuvo un papel crucial para balancear la alimentación de la población y para sustentar el desarrollo social.
Hace 5.000 años, los integrantes de la sociedad Caral del valle de Supe y los pobladores de otros valles del área norcentral intensificaron el aprovechamiento de esta especie mediante la organización del trabajo colectivo, la aplicación de una tecnología de pesca con redes de algodón, el salado y secado masivo y su distribución a través de esferas de interacción implementadas en el territorio regional e interregional.
Entre todas las especies que viven en el área norcentral del Océano Pacífico, que ha sido calificado como uno de los mares más productivos del planeta, la anchoveta ocupó un lugar preferencial en la mesa de los habitantes de entonces debido a sus condiciones físicas que facilitan su deshidratación y conservación y a sus propiedades nutritivas. Restos de anchoveta han sido recuperados tanto en las viviendas como en los edificios públicos de los asentamientos urbanos de la civilización Caral; esto revela que fue utilizada en la dieta cotidiana y en los festines que se celebraban en las ciudades y pueblos. Su importancia simbólica y su significado sociocultural están indicados en el uso recurrente que se hizo de esta especie en las ofrendas incineradas en los fogones de los salones ceremoniales de los edificios piramidales. Por su alto valor nutritivo, su contribución a la dieta alimenticia habría sido crucial para sustentar el precoz desarrollo de la civilización Caral.
Mediante procedimientos de salado y secado sobre los cerros cercanos al mar, las poblaciones de la civilización Caral conservaron y almacenaron este pescado por largo tiempo. Con esta abundante especie marina se promovió, primero, el intenso intercambio entre pescadores y agricultores y así, mediante el comercio se enriquecieron determinados grupos, y se estableció una compleja esfera de circulación de bienes en la que participaban poblaciones de costa, sierra y selva en el área norcentral.
Con el intercambio de recursos, productos y diversos bienes, se dieron también las transferencias de experiencias y conocimientos entre los pobladores de las diferentes zonas ecológicas del territorio norcentral, que habían ido produciéndolos en el transcurso de, por lo menos, siete milenios de adaptación. Por este procedimiento, el conocimiento sobre plantas domesticadas, como frijol, papa, maíz o el cultivo en terrazas, habrían sido transmitidos por los serranos a los costeños, en tanto los selváticos les daban información acerca del achiote, yuca o madera y plantas medicinales, a cambio de pescado y moluscos secos, entre otros productos. Esta confluencia económica, social y cultural interregional promovió el desarrollo en el área y fomentó la formación de la civilización más antigua de América. Recordemos que la civilización Caral se adelantó en producción de conocimientos en ciencia y tecnología, así como en organización sociopolítica y vida en centros urbanos en, por lo menos, 1.500 años a cualquier otro grupo social, que poblaba el continente americano; y es tan antigua como los focos civilizatorios del Viejo Mundo, Egipto, Mesopotamia, India y China.
Este patrón de pesca, distribución y consumo milenario se mantuvo hasta mediados del siglo XX; se ha documentado la masiva pesca de anchoveta y su secado en los cerros vecinos al litoral norcentral y, asimismo, la continuidad del comercio de la anchoveta seca con pueblos de la sierra y de la selva.
A partir de la organización de empresas para la transformación de la anchoveta en harina de pescado y su comercialización reorientada al exterior del país como alimento de animales, ya no se remitieron más los sacos de anchoveta a los pueblos ubicados en los valles del interior del país. El Estado central o local, sin embargo, no sustituyó este recurso alimenticio por otro, que reemplazara los valores nutricionales de la anchoveta, lo que ha traído como consecuencia fuertes carencias y limitaciones biológicas en el desenvolvimiento humano, que se han mantenido hasta el presente.
Aspectos nutricionales
Actualmente, la American Heart Association y numerosas investigaciones biomédicas señalan la importancia del consumo de pescado, específicamente del pescado graso o azul, en la dieta cotidiana con la finalidad de prevenir enfermedades cardiovasculares y estimular una adecuada nutrición. En el mar peruano contamos con este tipo de pescados, como la caballa, el jurel, la sardina, el atún, el bonito y en especial, por su abundancia y sus excelentes características nutricionales, con la anchoveta, también conocida en varios lugares con los nombres de boquerón, bocarte y seito.
Resulta incorrecto, y atenta contra los derechos de los peruanos, destinar el uso de la anchoveta solo para la producción de harina de pescado, cuando tenemos a un gran sector de la población de la costa, sierra y selva del país con serias deficiencias nutricionales. Se hace necesario retomar la tradición de nuestros antepasados caralinos, que sostuvieron una dieta balanceada para ellos y para los habitantes de otros valles, enriqueciendo su propia economía. En esas condiciones construyeron asentamientos urbanos con arquitectura monumental, sus autoridades organizaron el espacio construido y las actividades de cada población local y de la sociedad de la cuenca, y sus especialistas se dedicaron a la ciencia y su aplicación tecnológica. Son destacables sus logros en arquitectura, ingeniería, genética, hidraúlica, astronomía, medicina, agronomía, entre otros. Se adelantaron, así, en organización económica, social, política y en la producción de conocimientos a otras poblaciones contemporáneas del Perú y de América.
Recuperando la tradición
El Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, con la colaboración del Dr. Carlos Cavero, a quien debemos también la información nutricional, organizó en junio del 2005, en el pueblo de Caleta Vidal en Supe, el Primer Festival Gastronómico de la Anchoveta. El objetivo era promover la reinserción del consumo de esta especie para mejorar la alimentación del poblador supano y, por extensión, de los peruanos; y que podamos tener acceso a una extraordinaria fuente de nutrientes a muy bajo costo. Esta actividad pretendió recuperar comportamientos tradicionales en gastronomía y fomentar la comercialización de esta especie en beneficio de los habitantes de la costa y del interior del país. Entre los platos tradicionales que se degustaron en aquella ocasión destacaban: charquican, picante de anchoveta con olluquito, causa escabechada de anchoveta, cebiche de anchoveta al estilo de Carquín y ensalada de anchoveta con pallares.
El mensaje transmitido, que reiteramos es: “Volvamos a consumir nuestros pallares, papas, frijoles, olluquitos, combinados con anchoveta para garantizar el normal desarrollo del cerebro y la inteligencia, así como el adecuado funcionamiento cardiovascular”.
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Entre los pescados grasos, la anchoveta destaca por su elevado contenido de proteínas, calcio, fósforo, magnesio, hierro, vitaminas liposolubles (A, D, E), vitaminas hidrosolubles (C, B1, B2) y Omega 3, además de otros minerales como el yodo, el sodio y el potasio, pues supera en su contenido de estos nutrientes a pescados de consumo habitual entre nosotros como la corvina, el jurel, el lenguado, el pejerrey, entre otros.
lunes, marzo 09, 2009
Conchas en peligro de extinción
Negritos, uno de los distritos costeros de la provincia de Talara, no solo produce petróleo liviano de la más alta calidad, sino también la denominada concha blanca, un preciado molusco que caprichosamente ha decidido, desde hace muchas décadas, establecerse únicamente en sus playas. Y nada más que allí.
Sin embargo, desde hace años dicha especie viene siendo depredada de manera brutal, a tal punto que ahora solo aparece tímidamente por temporadas. Y cuando esto ocurre, nuevamente es arrasada en pocos días.
En esta salvaje depredación han participado y participan “concheros” artesanales de la zona (tal como se llama a quienes las extraen) y, lo más grave, comerciantes de Chiclayo, Tumbes y Chimbote, que llegan con los bolsillos llenos de dinero para adquirirlas y con equipos mecánicos (rastrillos) de captura que están prohibidos.
La ingeniera pesquera Fabiola Zapata Silva señaló a El Comercio que hace tres años, cuando la concha blanca reapareció en grandes cantidades, los “concheros” llegaron a sacar hasta ¡12 toneladas diarias! de ese molusco. El negocio es millonario si se tiene en cuenta que cuando esa especie escasea, precisamente por obra y gracia de su irracional captura, en el mercado se cotiza entre 10 y 12 soles el kilo en su forma pelada y limpia, pero al menudeo. Y cuando hay en abundancia (lo cual ocurre raras veces) su precio baja a dos soles el kilo. Por ejemplo, hace diez años, cuando esta especie abundaba, se cotizó en un sol el kilo.
Prueba irrefutable de su irracional depredación son los montículos de cascarones de conchas blancas que se han formado por docenas cerca de las playas de Negritos, cascarones que los “concheros” dejaron abandonados y que hoy lucen triturados por los rayos solares.
Ocurre que para obtener un mejor precio quienes las extraen prefieren pelar las conchas y sacarles la pulpa. Y para evitar cargar los cascarones hacia los botaderos, los arrojan por allí nomás, cerca de la playa. Con el paso de los años, esos residuos se transforman en pequeños cerros.
DESDE HACE MUCHOS AÑOS
Dicha especie, muy parecida a la extinguida macha, pero de mejor calidad y versatilidad para la preparación de alimentos, solo habita en las playas del distrito de Negritos: Balcones, El Faro, La Draga, Punta Pariñas, Providencia, San Pablo, El Golf y, un poco más al sur, en La Bocana (desembocadura del río Chira en Paita).
Es decir, se la puede encontrar a lo largo de unos 50 kilómetros de playa, en lo que antes fue la zona de operaciones de las petroleras Belco y Halliburton.
Los antiguos pobladores recuerdan que en ese lugar existen conchas blancas desde hace ochenta años, aproximadamente. Es posible, sin embargo, que su existencia se remonte a mucho más atrás. Se dice, por ejemplo, que los antiguos jefes de las culturas preíncas que florecieron en Lambayeque y Piura usaban ornamentas elaboradas con conchas blancas, aunque también es bueno señalar que algunos llaman así a las palabritas, un molusco de menor tamaño.
Pero lo que preocupa de todo esto es que, como se ha dicho, desde hace algunos años la concha blanca ha empezado a escasear dramáticamente debido a su extracción irracional.
TAREA URGENTE
“Efectivamente, desde hace años existe una depredación de la concha blanca y creo que es hora de hacer algo. Tal vez iniciemos conversaciones con las autoridades del Ministerio de la Producción para tomar algunas medidas que permitan preservar el recurso”, comentó el alcalde de Negritos, José Távara.
El burgomaestre, no obstante, justificó la saca arbitraria de conchas blancas en el hecho de que significa una pequeña fuente de ingreso para mucha gente sin trabajo. “Como comprenderá, la saca y venta de conchas permite a la gente hacerse de algún dinero”, subrayó.
Y, claro, lo que antes fue un producto “de panllevar” que solía llenar las escuálidas mesas de los pobladores más pobres, hoy se ha convertido en casi un producto de lujo y que por lo general no hay. En ese sentido, cuando aparece en algún lugar de las playas antes mencionadas, los “concheros” se lanzan frenéticamente en pos de su captura, sin considerar el enorme daño que le hacen al ecosistema y a su propia economía doméstica.
CARA Y ESCASA
Hoy, por ejemplo, esta especie casi se ha extinguido y solo se la encuentra en algunos pequeños bancos en la playa El Golf. Hasta ese lugar se dan cita, diariamente, unos 15 “concheros” para sacar “alguito” que les permita agenciarse de unos cuantos soles, o para usar el producto como carnada para la pesca de peces desde la orilla a punta de cordel.
Para ello, ingresan al mar a las 6:00 a.m. o a la hora que comienza “la saca”. Se meten hasta donde el agua les llega a las rodillas y con sus pies, haciendo ondulantes movimientos, detectan las conchas que, por lo general, se hallan escondidas unos cinco centímetros bajo la arena. Con esa modalidad, los depredadores obtienen conchas de diverso tamaño (grandes, medianas y pequeñas). Para ellos, sin embargo, el tamaño es lo de menos.
En épocas de abundancia, los “concheros” suman, en promedio, mil por día. Cada uno se lleva baldes y hasta sacos de conchas, en principio para su propia alimentación y lo que le queda (la mayor parte) para su venta. Para tener una idea de lo caro que es este producto en esta época de escasez, diremos que dos baldes de conchas enteras, que equivalen a un kilo de ese molusco pelado y limpio, nos fue vendido (para tomar fotos) en 25 soles.
Utilizaron hasta rastrillos de acero
Cada vez que las conchas blancas vuelven a florecer en las playas de Negritos, cientos de “concheros” y compradores foráneos de ese molusco aparecen en camiones, armados con rastrillos de acero y con los bolsillos llenos de billetes. Llegan de todas partes, pero sobre todo de Chiclayo, Tumbes y Chimbote.
Los lugareños, entre ellos el alcalde José Távara y la ingeniera pesquera Fabiola Zapata, sindicaron a esos personajes como los principales responsables de la depredación.
Los pobladores recordaron que durante el saqueo sistemático que hubo hace algunos años, los chiclayanos llegaron con su propia tecnología enseñando malas artes a los “concheros” del lugar.
Les entregaron aparatosos rastrillos de metal con los cuales lograban sacar inmensas cantidades de conchas en menos tiempo.
Luego, cuando los compradores se fueron, los lugareños continuaron utilizando esa técnica, hasta que mediante un “pacto de caballeros” decidieron dejar de lado los rastrillos para evitar su extinción.
Es que mediante esa modalidad, los depredadores lograron atrapar moluscos de todo tamaño. Es decir, no se respetó la disposición del Ministerio de la Producción que prohibía la saca de conchas con menos de 7,5 centímetros de longitud, tal como se indica en la página web de esa entidad estatal.
Ese no fue el único problema que incubaron los chiclayanos, tumbesinos y chimbotanos. Durante meses, Negritos también fue invadido por un olor muy desagradable proveniente del hervido del producto. Los comerciantes sancochaban el molusco para evitar que se descompusiera y poder venderlo semanas después.
LAS CIFRAS
1.000
“concheros” por día puede haber en épocas de abundancia.
12
toneladas diarias de ese molusco llegaron a sacar los “concheros”, en promedio, hace unos tres años.
EL DATO
Insumo de potajes
Con las conchas blancas se puede preparar cebiche, sudado, arroz con conchas, cau-cau, tortilla, aguadito, sopas, estofado y otra gran variedad de platos.
Publicado en el diario El Comercio de Lima, Perú. 09 de marzo 2009
Sin embargo, desde hace años dicha especie viene siendo depredada de manera brutal, a tal punto que ahora solo aparece tímidamente por temporadas. Y cuando esto ocurre, nuevamente es arrasada en pocos días.
En esta salvaje depredación han participado y participan “concheros” artesanales de la zona (tal como se llama a quienes las extraen) y, lo más grave, comerciantes de Chiclayo, Tumbes y Chimbote, que llegan con los bolsillos llenos de dinero para adquirirlas y con equipos mecánicos (rastrillos) de captura que están prohibidos.
La ingeniera pesquera Fabiola Zapata Silva señaló a El Comercio que hace tres años, cuando la concha blanca reapareció en grandes cantidades, los “concheros” llegaron a sacar hasta ¡12 toneladas diarias! de ese molusco. El negocio es millonario si se tiene en cuenta que cuando esa especie escasea, precisamente por obra y gracia de su irracional captura, en el mercado se cotiza entre 10 y 12 soles el kilo en su forma pelada y limpia, pero al menudeo. Y cuando hay en abundancia (lo cual ocurre raras veces) su precio baja a dos soles el kilo. Por ejemplo, hace diez años, cuando esta especie abundaba, se cotizó en un sol el kilo.
Prueba irrefutable de su irracional depredación son los montículos de cascarones de conchas blancas que se han formado por docenas cerca de las playas de Negritos, cascarones que los “concheros” dejaron abandonados y que hoy lucen triturados por los rayos solares.
Ocurre que para obtener un mejor precio quienes las extraen prefieren pelar las conchas y sacarles la pulpa. Y para evitar cargar los cascarones hacia los botaderos, los arrojan por allí nomás, cerca de la playa. Con el paso de los años, esos residuos se transforman en pequeños cerros.
DESDE HACE MUCHOS AÑOS
Dicha especie, muy parecida a la extinguida macha, pero de mejor calidad y versatilidad para la preparación de alimentos, solo habita en las playas del distrito de Negritos: Balcones, El Faro, La Draga, Punta Pariñas, Providencia, San Pablo, El Golf y, un poco más al sur, en La Bocana (desembocadura del río Chira en Paita).
Es decir, se la puede encontrar a lo largo de unos 50 kilómetros de playa, en lo que antes fue la zona de operaciones de las petroleras Belco y Halliburton.
Los antiguos pobladores recuerdan que en ese lugar existen conchas blancas desde hace ochenta años, aproximadamente. Es posible, sin embargo, que su existencia se remonte a mucho más atrás. Se dice, por ejemplo, que los antiguos jefes de las culturas preíncas que florecieron en Lambayeque y Piura usaban ornamentas elaboradas con conchas blancas, aunque también es bueno señalar que algunos llaman así a las palabritas, un molusco de menor tamaño.
Pero lo que preocupa de todo esto es que, como se ha dicho, desde hace algunos años la concha blanca ha empezado a escasear dramáticamente debido a su extracción irracional.
TAREA URGENTE
“Efectivamente, desde hace años existe una depredación de la concha blanca y creo que es hora de hacer algo. Tal vez iniciemos conversaciones con las autoridades del Ministerio de la Producción para tomar algunas medidas que permitan preservar el recurso”, comentó el alcalde de Negritos, José Távara.
El burgomaestre, no obstante, justificó la saca arbitraria de conchas blancas en el hecho de que significa una pequeña fuente de ingreso para mucha gente sin trabajo. “Como comprenderá, la saca y venta de conchas permite a la gente hacerse de algún dinero”, subrayó.
Y, claro, lo que antes fue un producto “de panllevar” que solía llenar las escuálidas mesas de los pobladores más pobres, hoy se ha convertido en casi un producto de lujo y que por lo general no hay. En ese sentido, cuando aparece en algún lugar de las playas antes mencionadas, los “concheros” se lanzan frenéticamente en pos de su captura, sin considerar el enorme daño que le hacen al ecosistema y a su propia economía doméstica.
CARA Y ESCASA
Hoy, por ejemplo, esta especie casi se ha extinguido y solo se la encuentra en algunos pequeños bancos en la playa El Golf. Hasta ese lugar se dan cita, diariamente, unos 15 “concheros” para sacar “alguito” que les permita agenciarse de unos cuantos soles, o para usar el producto como carnada para la pesca de peces desde la orilla a punta de cordel.
Para ello, ingresan al mar a las 6:00 a.m. o a la hora que comienza “la saca”. Se meten hasta donde el agua les llega a las rodillas y con sus pies, haciendo ondulantes movimientos, detectan las conchas que, por lo general, se hallan escondidas unos cinco centímetros bajo la arena. Con esa modalidad, los depredadores obtienen conchas de diverso tamaño (grandes, medianas y pequeñas). Para ellos, sin embargo, el tamaño es lo de menos.
En épocas de abundancia, los “concheros” suman, en promedio, mil por día. Cada uno se lleva baldes y hasta sacos de conchas, en principio para su propia alimentación y lo que le queda (la mayor parte) para su venta. Para tener una idea de lo caro que es este producto en esta época de escasez, diremos que dos baldes de conchas enteras, que equivalen a un kilo de ese molusco pelado y limpio, nos fue vendido (para tomar fotos) en 25 soles.
Utilizaron hasta rastrillos de acero
Cada vez que las conchas blancas vuelven a florecer en las playas de Negritos, cientos de “concheros” y compradores foráneos de ese molusco aparecen en camiones, armados con rastrillos de acero y con los bolsillos llenos de billetes. Llegan de todas partes, pero sobre todo de Chiclayo, Tumbes y Chimbote.
Los lugareños, entre ellos el alcalde José Távara y la ingeniera pesquera Fabiola Zapata, sindicaron a esos personajes como los principales responsables de la depredación.
Los pobladores recordaron que durante el saqueo sistemático que hubo hace algunos años, los chiclayanos llegaron con su propia tecnología enseñando malas artes a los “concheros” del lugar.
Les entregaron aparatosos rastrillos de metal con los cuales lograban sacar inmensas cantidades de conchas en menos tiempo.
Luego, cuando los compradores se fueron, los lugareños continuaron utilizando esa técnica, hasta que mediante un “pacto de caballeros” decidieron dejar de lado los rastrillos para evitar su extinción.
Es que mediante esa modalidad, los depredadores lograron atrapar moluscos de todo tamaño. Es decir, no se respetó la disposición del Ministerio de la Producción que prohibía la saca de conchas con menos de 7,5 centímetros de longitud, tal como se indica en la página web de esa entidad estatal.
Ese no fue el único problema que incubaron los chiclayanos, tumbesinos y chimbotanos. Durante meses, Negritos también fue invadido por un olor muy desagradable proveniente del hervido del producto. Los comerciantes sancochaban el molusco para evitar que se descompusiera y poder venderlo semanas después.
LAS CIFRAS
1.000
“concheros” por día puede haber en épocas de abundancia.
12
toneladas diarias de ese molusco llegaron a sacar los “concheros”, en promedio, hace unos tres años.
EL DATO
Insumo de potajes
Con las conchas blancas se puede preparar cebiche, sudado, arroz con conchas, cau-cau, tortilla, aguadito, sopas, estofado y otra gran variedad de platos.
Publicado en el diario El Comercio de Lima, Perú. 09 de marzo 2009
viernes, marzo 06, 2009
Los alumnos que copian gritan: ¡Quiero Libertad!
Por: León Trahtemberg
Editor Invitado
Educador
www.trahtemberg.com
Los estudiantes copian porque se puede aprobar copiando. Copian porque así aparentan que entendieron un tema que no estuvo a su alcance. Copian por inseguridad para decir lo que piensan sin sentirse avergonzados o burlados por equivocarse o por no coincidir con lo que piensa el profesor. Copian porque se sienten aburridos, desperdiciados y estafados cuando no se les exige pensar y se les deja tareas irrelevantes y abrumadoras. Copian porque tienen flojera o desmotivación para el trabajo escolar. Copian porque si no hay un vínculo de aprecio entre profesores y alumnos no les molesta exponer su imagen de seriedad. Copian porque temen no ser lo suficientemente hábiles o por las consecuencias (humillación, castigos) que pueden traer los malos resultados. Copian si perciben que la meta última de sus estudios es obtener buenas notas y que serán comparados o rankeados en función de sus resultados. En suma, copiar es una forma sencilla de salir del paso de una exigencia escolar dolorosa ó desvalorizadora para los estudiantes. Sin embargo, las autoridades suelen calificar esta copia como delictiva o inmoral.
Así como cometer un foul en un partido de fútbol es una transgresión sancionada pero no inmoral, copiar en un examen o trabajo es una transgresión sancionable (por las reglas de juego vigentes) pero discutiblemente inmoral, como algunos suelen aducir.
Más inmoral podría considerarse al profesor que se cree Dios y que su santa verdad debe ser grabada en la mente de los estudiantes cual doctrina infalible e incuestionable. La pedagogía moderna no admite esta sistemática agresión a la mente humana que deviene de obligar a los niños a convertir su cerebro en un inútil disco duro que almacena información, sin que se le provea del software para sacarle provecho.
Alfie Kohn, en “Who’s Cheating Whom?” (Phi Delta Kappan, octubre 2007) sostiene que más allá de culpabilizar a los alumnos por copiar o plagiar, sería bueno preguntarse porqué tantos alumnos hacen cosas que se supone que no deben hacer, y qué nos dice eso sobre la pedagogía escolar. A veces prestamos tanta atención a las características de personalidad y conductas individuales, que perdemos de vista cómo el contexto social afecta lo que hacemos y lo que somos. Tratamos cada transgresión o dificultad académica como si fueran resultados de la incompetencia o de una intención perversa de los alumnos, sin prestar atención al contexto en el que estas actitudes ocurren. Así, se culpa al alumno que copia, sin considerar que lo que está haciendo es reaccionar a una presión intelectualmente abusiva a la que es sometido.
En suma, diría que los estudiantes no copian porque sean malos. El hábito de copiar puede entenderse mejor como un síntoma de lo que anda mal en las prioridades y enfoques pedagógicos de la escuela, más que como una mera conducta premeditada censurable de los alumnos.
La reflexión que tenemos que hacer es la siguiente. Si copiar es una infracción a las reglas de juego de la actividad escolar normada por las autoridades pedagógicas, ¿cómo calificar éticamente a las autoridades y profesores que con sus actitudes, metodologías y exigencias inducen a los alumnos a copiar? ¿No es inmoral inducir a otros, especialmente si son menores, a cometer infracciones?
Si no queremos que los alumnos copien, no les propongamos situaciones que los tienten a copiar para sobreponerse al aburrimiento, la sobre exigencia, memorización, dolor, competencia o la obsesión por competir y sacar buenas notas como meta del aprendizaje. Si no estamos a la altura de los alumnos de estos tiempos, capacitémonos o busquemos otro oficio, pero no descarguemos las culpas sobre las víctimas.
Les agradeceremos contar con sus ideas respondiendo a las siguientes tres preguntas:
1. En su experiencia personal como estudiante escolar y luego universitario ¿ha sentido presente este tema de la copia? ¿Cuál de las razones expuestas describiría mejor las razones por las que Ud. o sus compañeros copiaban?
2. Desde el rol de un profesor escolar o universitario ¿qué estrategias o enfoques de trabajo harían desaparecer esta necesidad de copiar?
3. Hoy en día se usa mucho la búsqueda de información en Internet, y se apela al “copy-paste” como estrategia para rellenar los contenidos de las tareas y trabajos, plagiando contenidos sin siquiera citar al autor. ¿Cómo podría aprovecharse esta tendencia para orientarla hacia un trabajo más original y creativo por parte de los estudiantes?
Para responder, favor ingresar al siguiente link: http://www.educoas.org/portal/es/tema/tinteres/temaint53.aspx#preg
Editor Invitado
Educador
www.trahtemberg.com
Los estudiantes copian porque se puede aprobar copiando. Copian porque así aparentan que entendieron un tema que no estuvo a su alcance. Copian por inseguridad para decir lo que piensan sin sentirse avergonzados o burlados por equivocarse o por no coincidir con lo que piensa el profesor. Copian porque se sienten aburridos, desperdiciados y estafados cuando no se les exige pensar y se les deja tareas irrelevantes y abrumadoras. Copian porque tienen flojera o desmotivación para el trabajo escolar. Copian porque si no hay un vínculo de aprecio entre profesores y alumnos no les molesta exponer su imagen de seriedad. Copian porque temen no ser lo suficientemente hábiles o por las consecuencias (humillación, castigos) que pueden traer los malos resultados. Copian si perciben que la meta última de sus estudios es obtener buenas notas y que serán comparados o rankeados en función de sus resultados. En suma, copiar es una forma sencilla de salir del paso de una exigencia escolar dolorosa ó desvalorizadora para los estudiantes. Sin embargo, las autoridades suelen calificar esta copia como delictiva o inmoral.
Así como cometer un foul en un partido de fútbol es una transgresión sancionada pero no inmoral, copiar en un examen o trabajo es una transgresión sancionable (por las reglas de juego vigentes) pero discutiblemente inmoral, como algunos suelen aducir.
Más inmoral podría considerarse al profesor que se cree Dios y que su santa verdad debe ser grabada en la mente de los estudiantes cual doctrina infalible e incuestionable. La pedagogía moderna no admite esta sistemática agresión a la mente humana que deviene de obligar a los niños a convertir su cerebro en un inútil disco duro que almacena información, sin que se le provea del software para sacarle provecho.
Alfie Kohn, en “Who’s Cheating Whom?” (Phi Delta Kappan, octubre 2007) sostiene que más allá de culpabilizar a los alumnos por copiar o plagiar, sería bueno preguntarse porqué tantos alumnos hacen cosas que se supone que no deben hacer, y qué nos dice eso sobre la pedagogía escolar. A veces prestamos tanta atención a las características de personalidad y conductas individuales, que perdemos de vista cómo el contexto social afecta lo que hacemos y lo que somos. Tratamos cada transgresión o dificultad académica como si fueran resultados de la incompetencia o de una intención perversa de los alumnos, sin prestar atención al contexto en el que estas actitudes ocurren. Así, se culpa al alumno que copia, sin considerar que lo que está haciendo es reaccionar a una presión intelectualmente abusiva a la que es sometido.
En suma, diría que los estudiantes no copian porque sean malos. El hábito de copiar puede entenderse mejor como un síntoma de lo que anda mal en las prioridades y enfoques pedagógicos de la escuela, más que como una mera conducta premeditada censurable de los alumnos.
La reflexión que tenemos que hacer es la siguiente. Si copiar es una infracción a las reglas de juego de la actividad escolar normada por las autoridades pedagógicas, ¿cómo calificar éticamente a las autoridades y profesores que con sus actitudes, metodologías y exigencias inducen a los alumnos a copiar? ¿No es inmoral inducir a otros, especialmente si son menores, a cometer infracciones?
Si no queremos que los alumnos copien, no les propongamos situaciones que los tienten a copiar para sobreponerse al aburrimiento, la sobre exigencia, memorización, dolor, competencia o la obsesión por competir y sacar buenas notas como meta del aprendizaje. Si no estamos a la altura de los alumnos de estos tiempos, capacitémonos o busquemos otro oficio, pero no descarguemos las culpas sobre las víctimas.
Les agradeceremos contar con sus ideas respondiendo a las siguientes tres preguntas:
1. En su experiencia personal como estudiante escolar y luego universitario ¿ha sentido presente este tema de la copia? ¿Cuál de las razones expuestas describiría mejor las razones por las que Ud. o sus compañeros copiaban?
2. Desde el rol de un profesor escolar o universitario ¿qué estrategias o enfoques de trabajo harían desaparecer esta necesidad de copiar?
3. Hoy en día se usa mucho la búsqueda de información en Internet, y se apela al “copy-paste” como estrategia para rellenar los contenidos de las tareas y trabajos, plagiando contenidos sin siquiera citar al autor. ¿Cómo podría aprovecharse esta tendencia para orientarla hacia un trabajo más original y creativo por parte de los estudiantes?
Para responder, favor ingresar al siguiente link: http://www.educoas.org/portal/es/tema/tinteres/temaint53.aspx#preg
martes, febrero 24, 2009
Nadan entre medusas
En un fenómeno único en el mundo y una de las mayores atracciones turísticas de esta diminuta nación insular del Pacífico, hasta niños pequeños nadan entre los habitualmente letales animales, pero apenas notarán un leve cosquilleo incluso si un tentáculo les roza los labios.
Situada en la región de Peleliu al suroeste de Palau, la popular "Laguna de las Medusas" es de agua salada pese a estar separada del mar por las gruesas paredes de piedra caliza de un islote, pero éstas tienen pequeños surcos a través de los cuales penetra el salitre y sus nutrientes, como señala el portal del diario La tercera.cl.
El lugar se formó hace unos 15.000 años, cuando el gradual movimiento de las placas tectónicas provocó que el espacio se cerrara y atrapara allí a los invertebrados, que hasta entonces eran cazados por su tradicional enemigo, la tortuga marina.
Sin embargo, los reptiles pudieron escapar de la transformación geológica y así las medusas se quedaron sin su depredador natural, explica la estadounidense Laura Martin, investigadora del Centro Internacional para la Conservación del Coral.
Poco a poco, esa circunstancia fue restando potencia a sus toxinas hasta el punto de que ahora son tan débiles que sólo causan daño a los microorganismos del plancton del que se alimentan.
Además, las medusas, pertenecientes a una subespecie exclusiva de la laguna, fueron multiplicando sus números hasta por encima de los diez millones en una laguna de apenas doce hectáreas de extensión y unos treinta metros de profundidad.
SUPERVIVENCIA
Eso fue hasta 1998, cuando casi todas murieron por el drástico aumento de la temperatura del mar que causó el fenómeno de El Niño.
Sin embargo y en lo que es considerado por los científicos un auténtico milagro de la supervivencia, las medusas se recuperaron y en una década repoblaron por completo el lugar.
Durante el día, los pequeños organismos buscan el calor de los rayos del sol y se ponen cerca de ellos, sorteando las sombras que crean los árboles, debajo de los cuales nunca se encuentran medusas.
Por la noche, descienden a mitad de profundidad, donde habitan las bacterias que filtran las secreciones de las algas del fondo, la habitual "cena" de las medusas, de color anaranjado y que nadan pulsando sin cesar.
La ex colonia española de Palau, una pequeña república insular de apenas 20.000 habitantes localizada unos 800 kilómetros al este de Filipinas en el Pacífico Sur, vive fundamentalmente del turismo tras alcanzar en 1994 su independencia formal de Estados Unidos.
lunes, febrero 23, 2009
Peru - Destrozan fauna y flora marina con dinamita
Depredadores operan ilegalmente con explosivos para aumentar sus redadas de peces delante de las autoridades. Algunos son intervenidos, pero el Poder Judicial los libera
ICA. Desde la playa Barlovento hasta las islas Chincha, de día y también de noche, un grupo de delincuentes dinamiteros ha intensificado sus operaciones en los dos últimos años a lo largo de estos 90 kilómetros del litoral de Pisco; se desplazan impunemente por los bancos naturales, criaderos y zonas de reproducción de corvinas, cabrillas, chitas, lenguados, lizas y diversas especies marinas.
Sin ningún control en el mar, estas bandas de depredadores de nuestra riqueza marina —formadas hasta por ocho conocidas familias de la caleta de San Andrés— hallan estas zonas de pesca, conocidas también como pozas, “comeduras” o “de placeres”, y lanzan sus potentes cargas de dinamita, que causan no solo la muerte de ejemplares adultos, sino también de especies pequeñas y juveniles, de larvas y crustáceos, además de destruir las praderas de algas.
La explosión que causa la carga de dinamita se compara, afirman biólogos consultados por este Diario, a un terremoto en tierra de 8 grados de magnitud, con todas las secuelas de destrucción que ello conlleva y el grave impacto ecológico en este sensible ecosistema marino.
El libre accionar de estos dinamiteros, llamados “bomberos” en el argot popular, ha tratado de ser erradicado por la solitaria labor de los guardaparques de la Reserva Nacional de Paracas (RNP) y por un grupo de 32 pescadores artesanales a cordel de Pisco, quienes no han tenido el respaldo del Poder Judicial, que con cuestionadas y sorprendentes decisiones permite la liberación de estos delincuentes, a pesar del flagrante delito cometido.
SIN APOYO DE LA JUSTICIA
“Tras ser liberados, como ha ocurrido hace pocos días, estos dinamiteros nos amenazan con total impunidad y descaro, y se burlan de la labor de control que realizamos”, cuenta Juan Ramón Trujillo Trillo, presidente de este gremio de pescadores artesanales que trata de preservar los recursos marinos del litoral, fomentar una pesca responsable y sostenible y, sobre todo, erradicar esta ilícita actividad.
“En forma conjunta los intervenimos cuando lanzaban hasta 20 cartuchos de dinamita, pero de nada sirvió este accionar”, señala Trujillo con bastante decepción.
Efectivamente, hace diez días (el jueves 12) este grupo de pescadores intervino, junto a los guardaparques y la policía de Paracas, a tres peligrosos dinamiteros con más de 200 kilos de pescado extraído mediante este ilícito método, pero en menos de 24 horas fueron puestos en libertad por el juez Luis de Lama Villar, quien sustentó su dictamen en “el no hallazgo de explosivos”, a pesar de que especialistas de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) confirmaron la muerte de estos pescados por dinamita.
VENTA POR “DELIVERY”
Frente a la sorprendente determinación de este magistrado, El Comercio recorrió San Andrés, donde recogió versiones de pescadores y pobladores respecto de que allí hay hasta tres puntos de venta libre de explosivos.
“La policía, la capitanía, el propio Grupo Aéreo 51 de la FAP —que opera colindante a este distrito— y toda la población conocen dónde se venden estos cartuchos de dinamita y quiénes los comercializan. Uno acude libremente y los compra a cualquier hora, pero si prefiere se lo llevan inclusive hasta la zona en la que se va a pescar”, confirman los pescadores.
Hasta dichos puntos de venta acuden constantemente los Cavero, los Hernández, los Arístides, los Rivas, los Huamán, los Valenzuela, los Cortijo y los Chevay, ocho conocidas familias que se proveen de las cargas de dinamita que llegan camufladas y burlando todos los controles de la Policía de Carreteras desde Nasca, donde también las usan de manera ilegal los mineros informales en socavones abandonados en las alturas de dicha provincia.
A VISTA Y PACIENCIA DE TODOS
“Una vez que preparan la mortal carga, estos depredadores llegan a alquilar indistintamente hasta 20 embarcaciones artesanales en Lagunillas, Laguna Grande y San Andrés. Con ellas ingresan al mar para cometer sus actos delictivos y luego descargan los pescados dinamitados en estos mismos desembarcaderos, ante la complacencia de los sargentos de playa y del propio administrador del muelle”, revelan los pescadores.
Todo lo depredado es comercializado al por mayor y destinado a mercados y conocidos restaurantes de Lima. En algunas ocasiones, estos depredadores comercializan al por menor su ilícita carga en el mismo muelle de San Andrés y reducen ostensiblemente sus precios con la sola intención de perjudicar a los pescadores a cordel.
COMPETENCIA DESLEAL
“En algunas horas de faena estos depredadores pueden extraer entre 200 y 300 kilos de pescado frente a los 3 y 5 kilos que pescamos nosotros a cordel. Además de lidiar con esta ilegal actividad hay que competir en desventaja con ellos”, aseguran estos pescadores, que en su solitaria labor solo cuentan con chalecos que los identifican como guardaparques voluntarios, un binocular y un equipo de radio entregados a préstamo por la RNP. Con sus propios recursos han adquirido una cámara de filmación para registrar a estos delincuentes.
“No nos amilanan las amenazas de estos depredadores, ni la indiferencia de la Capitanía de Puertos, la policía y la FAP, ni tampoco la desconcertante actitud de los jueces. Seguiremos en esta defensa de nuestros recursos que representan el pan de mañana de nuestros hijos”, afirman.
Se burlan de la ley desde hace 5 años
Más allá de la última captura (reseñada en la nota principal), en los últimos cinco años la Reserva Nacional de Paracas intensificó su accionar de control e intervino en forma reiterada a conocidos dinamiteros que luego fueron liberados.
A mediados del 2004, guardaparques intervinieron en pleno acto a Mariano Martín Valenzuela. Lo denunciaron ante el segundo juzgado penal de Pisco, pero fue liberado a las pocas horas.
Un año después se capturó a Félix Celestino Rivas Cutte y a otros dos depredadores. El mismo juzgado pisqueño les concedió libertad inmediata.
En el 2007 prosiguieron las operaciones con el mismo final en los pasillos judiciales. El año pasado los guardaparques pensaron haber dado un golpe definitivo a un conocido dinamitero de Paracas. El 11 de agosto se capturó con 30 cartuchos de dinamita a Víctor Cavero Cortez y a otros tres. Ante lo irrefutable de las pruebas, se los encarceló en el penal Cristo Rey de Cachiche. Pero a los 15 días salieron libres y volvieron a las andadas.
EN PUNTOS
* Los dinamiteros lanzan directamente las cargas a las pozas o con buzos se sumergen entre 5 y 8 metros para verificar el cardumen.
* Colocan luego una red que rodea el cardumen y lanzan entre 15 y 20 explosivos con los que matan todo tipo de peces, que salen a flote y son recogidos por estos sujetos.
* Los depredadores detienen su ilícita actividad cuando el mar está movido y la intensifican en noches de luna
ICA. Desde la playa Barlovento hasta las islas Chincha, de día y también de noche, un grupo de delincuentes dinamiteros ha intensificado sus operaciones en los dos últimos años a lo largo de estos 90 kilómetros del litoral de Pisco; se desplazan impunemente por los bancos naturales, criaderos y zonas de reproducción de corvinas, cabrillas, chitas, lenguados, lizas y diversas especies marinas.
Sin ningún control en el mar, estas bandas de depredadores de nuestra riqueza marina —formadas hasta por ocho conocidas familias de la caleta de San Andrés— hallan estas zonas de pesca, conocidas también como pozas, “comeduras” o “de placeres”, y lanzan sus potentes cargas de dinamita, que causan no solo la muerte de ejemplares adultos, sino también de especies pequeñas y juveniles, de larvas y crustáceos, además de destruir las praderas de algas.
La explosión que causa la carga de dinamita se compara, afirman biólogos consultados por este Diario, a un terremoto en tierra de 8 grados de magnitud, con todas las secuelas de destrucción que ello conlleva y el grave impacto ecológico en este sensible ecosistema marino.
El libre accionar de estos dinamiteros, llamados “bomberos” en el argot popular, ha tratado de ser erradicado por la solitaria labor de los guardaparques de la Reserva Nacional de Paracas (RNP) y por un grupo de 32 pescadores artesanales a cordel de Pisco, quienes no han tenido el respaldo del Poder Judicial, que con cuestionadas y sorprendentes decisiones permite la liberación de estos delincuentes, a pesar del flagrante delito cometido.
SIN APOYO DE LA JUSTICIA
“Tras ser liberados, como ha ocurrido hace pocos días, estos dinamiteros nos amenazan con total impunidad y descaro, y se burlan de la labor de control que realizamos”, cuenta Juan Ramón Trujillo Trillo, presidente de este gremio de pescadores artesanales que trata de preservar los recursos marinos del litoral, fomentar una pesca responsable y sostenible y, sobre todo, erradicar esta ilícita actividad.
“En forma conjunta los intervenimos cuando lanzaban hasta 20 cartuchos de dinamita, pero de nada sirvió este accionar”, señala Trujillo con bastante decepción.
Efectivamente, hace diez días (el jueves 12) este grupo de pescadores intervino, junto a los guardaparques y la policía de Paracas, a tres peligrosos dinamiteros con más de 200 kilos de pescado extraído mediante este ilícito método, pero en menos de 24 horas fueron puestos en libertad por el juez Luis de Lama Villar, quien sustentó su dictamen en “el no hallazgo de explosivos”, a pesar de que especialistas de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) confirmaron la muerte de estos pescados por dinamita.
VENTA POR “DELIVERY”
Frente a la sorprendente determinación de este magistrado, El Comercio recorrió San Andrés, donde recogió versiones de pescadores y pobladores respecto de que allí hay hasta tres puntos de venta libre de explosivos.
“La policía, la capitanía, el propio Grupo Aéreo 51 de la FAP —que opera colindante a este distrito— y toda la población conocen dónde se venden estos cartuchos de dinamita y quiénes los comercializan. Uno acude libremente y los compra a cualquier hora, pero si prefiere se lo llevan inclusive hasta la zona en la que se va a pescar”, confirman los pescadores.
Hasta dichos puntos de venta acuden constantemente los Cavero, los Hernández, los Arístides, los Rivas, los Huamán, los Valenzuela, los Cortijo y los Chevay, ocho conocidas familias que se proveen de las cargas de dinamita que llegan camufladas y burlando todos los controles de la Policía de Carreteras desde Nasca, donde también las usan de manera ilegal los mineros informales en socavones abandonados en las alturas de dicha provincia.
A VISTA Y PACIENCIA DE TODOS
“Una vez que preparan la mortal carga, estos depredadores llegan a alquilar indistintamente hasta 20 embarcaciones artesanales en Lagunillas, Laguna Grande y San Andrés. Con ellas ingresan al mar para cometer sus actos delictivos y luego descargan los pescados dinamitados en estos mismos desembarcaderos, ante la complacencia de los sargentos de playa y del propio administrador del muelle”, revelan los pescadores.
Todo lo depredado es comercializado al por mayor y destinado a mercados y conocidos restaurantes de Lima. En algunas ocasiones, estos depredadores comercializan al por menor su ilícita carga en el mismo muelle de San Andrés y reducen ostensiblemente sus precios con la sola intención de perjudicar a los pescadores a cordel.
COMPETENCIA DESLEAL
“En algunas horas de faena estos depredadores pueden extraer entre 200 y 300 kilos de pescado frente a los 3 y 5 kilos que pescamos nosotros a cordel. Además de lidiar con esta ilegal actividad hay que competir en desventaja con ellos”, aseguran estos pescadores, que en su solitaria labor solo cuentan con chalecos que los identifican como guardaparques voluntarios, un binocular y un equipo de radio entregados a préstamo por la RNP. Con sus propios recursos han adquirido una cámara de filmación para registrar a estos delincuentes.
“No nos amilanan las amenazas de estos depredadores, ni la indiferencia de la Capitanía de Puertos, la policía y la FAP, ni tampoco la desconcertante actitud de los jueces. Seguiremos en esta defensa de nuestros recursos que representan el pan de mañana de nuestros hijos”, afirman.
Se burlan de la ley desde hace 5 años
Más allá de la última captura (reseñada en la nota principal), en los últimos cinco años la Reserva Nacional de Paracas intensificó su accionar de control e intervino en forma reiterada a conocidos dinamiteros que luego fueron liberados.
A mediados del 2004, guardaparques intervinieron en pleno acto a Mariano Martín Valenzuela. Lo denunciaron ante el segundo juzgado penal de Pisco, pero fue liberado a las pocas horas.
Un año después se capturó a Félix Celestino Rivas Cutte y a otros dos depredadores. El mismo juzgado pisqueño les concedió libertad inmediata.
En el 2007 prosiguieron las operaciones con el mismo final en los pasillos judiciales. El año pasado los guardaparques pensaron haber dado un golpe definitivo a un conocido dinamitero de Paracas. El 11 de agosto se capturó con 30 cartuchos de dinamita a Víctor Cavero Cortez y a otros tres. Ante lo irrefutable de las pruebas, se los encarceló en el penal Cristo Rey de Cachiche. Pero a los 15 días salieron libres y volvieron a las andadas.
EN PUNTOS
* Los dinamiteros lanzan directamente las cargas a las pozas o con buzos se sumergen entre 5 y 8 metros para verificar el cardumen.
* Colocan luego una red que rodea el cardumen y lanzan entre 15 y 20 explosivos con los que matan todo tipo de peces, que salen a flote y son recogidos por estos sujetos.
* Los depredadores detienen su ilícita actividad cuando el mar está movido y la intensifican en noches de luna
viernes, febrero 06, 2009
Sobre pesca: una amenaza a la biodiversidad marina
A pesar de su crucial importancia para la supervivencia humana, la biodiversidad marina está en un peligro cada vez mayor, ocasionado por la disminución de las pesquerías y otros graves problemas.
La pesca es fundamental para la subsistencia y la seguridad alimenticia de 200 millones de personas, en especial en el mundo en desarrollo. Una de cada cinco personas en este planeta depende del pescado como fuente primaria de proteínas. Según las agencias de Naciones Unidas, la acuacultura -crianza y cultivo de organismos acuáticos, incluyendo pescados, moluscos, crustáceos y plantas acuáticas - está creciendo más rápido que todos los otros sectores que producen comida de origen animal. Sin embargo, en contraste con los hechos y las cifras sobre el acelerado crecimiento de las tasas de producción mundial de la acuacultura, otras estadísticas menos alentadoras muestran que las principales reservas marinas de pescado en el mundo están en peligro, amenazadas por la sobrepesca y la degradación del medio ambiente.
"La sobrepesca no puede continuar", advirtió Nitin Desai, Secretario General de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo en el año 2002. "El agotamiento de las pesquerías representa una amenaza para el abastecimiento de alimentos para millones de personas".
El Plan de Aplicación de Johannesburgo llama al establecimiento de zonas marinas protegidas (MPAs, por sus siglas en inglés), que muchos expertos creen pueden tener la llave para conservar y aumentar las poblaciones de peces. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación, en Cambridge, Reino Unido, menos del uno por ciento de los océanos y mares del mundo son actualmente zonas marinas protegidas.
Sin embargo, la magnitud del problema a menudo pasa desapercibida, si se considera la competencia que representan las campañas contra la deforestación, la desertificación, la explotación de los recursos energéticos y otros dilemas relacionados con la reducción de la biodiversidad. Por una parte, rara vez se señala el rápido crecimiento de la demanda de pescado y de productos relacionados, tanto en el ámbito nacional como en los mercados de exportación, lo que lleva a que los precios del pescado suban más rápido que los precios de la carne. Como resultado, las inversiones en esta industria se han vuelto más atractivas tanto para los empresarios como para los gobiernos, lo cual también afecta negativamente a la pesca a pequeña escala y a las comunidades pesqueras en todo el mundo. En la última década, en la región del Atlántico norte, las poblaciones de peces con valor comercial, como el bacalao, la merluza, el abadejo y la platija han disminuido hasta en un 95%, suscitando llamados urgentes a la acción. Algunos han recomendando incluso tomar medidas como la prohibición absoluta de la pesca para permitir la regeneración de las especies, iniciativas que desatan la ira de la industria pesquera.
De acuerdo a la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se calcula que más del 70% de los peces en el mundo está siendo explotado al máximo de su capacidad o incluso ha sido agotado por completo. El incremento dramático en el uso de técnicas destructivas de pesca en todo el mundo está aniquilando a mamíferos marinos y a ecosistemas enteros. Según los informes de la FAO, la pesca ilegal, sin registro y sin regulación está aumentando a nivel mundial, pues los pescadores buscan evadir las leyes estrictas que se han puesto en práctica en muchos lugares, para enfrentar la reducción en las capturas y el agotamiento de las reservas de peces.
Pocos países en desarrollo, si es que los hay, y sólo un número limitado de países desarrollados están en camino de poner en efecto este año el Plan de Acción Internacional para prevenir, desalentar y eliminar la pesca no declarada y no reglamentada.
A pesar del hecho de que cada región cuenta con una Convención Regional sobre el Mar, y de que aproximadamente 108 gobiernos y la Comisión Europea han adoptado el Programa Mundial de Acción para la Protección del Medio Ambiente Marino de Actividades Terrestres, los océanos se están perdiendo al doble de la velocidad que los bosques.
El Foro de Johannesburgo, puso énfasis en la importancia de restaurar las pesquerías agotadas y reconoció que la pesca sostenible requiere de alianzas entre los gobiernos, los pescadores, las comunidades y la industria. La disposición exhorta a los países a ratificar la Convención de Derecho del Mar y otros instrumentos que promueven la seguridad marítima y protegen el medio ambiente de la contaminación marina y del daño ambiental ocasionado por los barcos. Sólo un enfoque multilateral puede contrarrestar la tasa de agotamiento de las pesquerías del mundo, la cual se ha elevado más de cuatro veces en los últimos 40 años.
Para más información:
Sr. Nick Nuttall, Jefe de Medios de Información, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Nairobi, Kenya.
Tel: 254 20 623084, Celular: 254 (0) 733 632755, Fax: 254 2 623692, Correo electrónico: nick.nuttall@unep.org
Sra. Ellen McGuffie, Oficial de información , Sección de Desarrollo, Departamento de Información
Tel: (1 212) 963-0499, Correo electrónico: mcguffie@un.org
Perú y Colombia figuran entre los países más afectados por el cambio climático
Washington.- Los sectores pesqueros de Perú y Colombia figuran entre los que podrían ser los más afectados en Suramérica por el cambio climático, pronostica un estudio internacional difundido hoy por la revista Fish and Fisheries.
ampliar foto. (EFE)
Los países vulnerables identificados por el estudio producen el 20 por ciento de la pesca mundial y deberían ser prioritarios en los esfuerzos de adaptación que permitan afrontar los efectos del cambio climático.
La destrucción de los arrecifes, la irrupción de mares en hábitat de agua dulce y el mayor número de tormentas costeras resultantes del aumento de la temperatura supondrán dificultades sin precedente para millones de personas en países dependientes de la pesca en Suramérica, África y Asia, agregó.
La investigación, que identifica por primera vez a 132 naciones vulnerables al cambio climático en su industria pesquera, fue realizada por científicos del Centro Mundial de la Pesca, de universidades inglesas y alemanas, así como de la Comisión del Río Mekong (Vietnam).
Los científicos basaron su evaluación en factores ambientales, riqueza pesquera, dieta y economía.
El informe indica que en la región norte de Suramérica, principalmente Colombia y Perú, el cambio climático podría alterar las corrientes costeras que son hábitat de anchoas, sardinas y otras variedades ictiológicas.
Como ejemplo cita los cambios causados por el fenómeno de El Niño que han demostrado que un aumento de las temperaturas oceánicas podría provocar una declinación en las poblaciones de anchoas.
La vulnerabilidad de Colombia y Perú se explica por el alto volumen de captura destinada a la exportación y los cambios importantes en la temperatura previstos para el 2050, señala.
Sin embargo, el estudio destaca que las economías de esos países son más grandes o sus índices de desarrollo más elevados que los de las naciones vulnerables africanas, "lo que representa una mayor capacidad de adaptación para afrontar las posibles repercusiones del cambio climático".
El reto para Colombia y Perú es reducir la vulnerabilidad con una mejor gestión de los recursos pesqueros, la planificación de la adaptación a largo plazo y el fomento de la investigación científica, dice el informe.
Según explican los científicos, los países que necesitan más atención no son necesariamente los que sufran el mayor impacto sobre su riqueza pesquera.
Más bien, serán naciones en las que la riqueza ictiológica representa una mayor influencia en la dieta, el ingreso y el comercio y que tienen escasa capacidad para adaptarse a los problemas causados por el cambio climático.
Al respecto señalan que en países vulnerables el pescado representa el 27 por ciento del consumo de proteínas, en tanto que para los no afectados ese consumo es de sólo 13 por ciento.
Los países vulnerables identificados por el estudio producen el 20 por ciento de la pesca mundial y deberían ser prioritarios en los esfuerzos de adaptación que permitan afrontar los efectos del cambio climático, según los científicos.
"Desde una perspectiva estrictamente ambiental, los países de las latitudes altas sufrirán el mayor impacto en su riqueza pesquera como consecuencia del cambio climático", manifestó Edward Allison, director de política, economía y ciencias sociales del Centro Mundial de la Pesca.
"Pero, desde el punto de vista económico, los habitantes de los trópicos y los subtrópicos probablemente sean los que más sufran por la importancia de la pesca en su dieta y porque tienen una capacidad limitada para desarrollar otras fuentes de ingreso y alimentación", añadió.
Allison, autor del informe, hizo un llamamiento a los organismos financieros mundiales para que ayuden a los países más vulnerables.
"El daño se multiplicará a menos que los gobiernos y las instituciones internacionales, como el Banco Mundial, actúen ahora e incluyan al sector pesquero en planes para afrontar el cambio climático", agregó.
"Los problemas causados por el cambio climático son de por sí graves. Lo que los empeorará serán las debilidades económicas e institucionales de los países vulnerables", indicó Steve Hall, director general del Centro Mundial de la Pesca.
"Las industrias ictiológicas ya están bajo enorme presión debido a la pesca excesiva, la pérdida de hábitat, la contaminación y toda una serie de otros factores", añadió.
miércoles, febrero 04, 2009
Laboratorios gemelos Cayetano Heredia - Berkeley
Una experiencia inédita en lo que respecta a la cooperación científica internacional del Perú ha inaugurado Carlos Bustamante. El renombrado científico peruano ha convencido a sus colaboradores en su laboratorio de la Universidad de Berkeley para que venieran al Perú y montaran un laboratorio gemelo al que tiene en esa universidad en la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
El laboratorio está compuesto por un equipo de pinzas ópticas con el que se puede manipular moléculas ADN individuales, con el que se puede estudiar su dinámica.
Para manejar este equipo, Daniel Guerra, ahora director de este laboratorio en la Cayetano Heredia, debió prepararse en Berkeley, bajo la dirección de Carlos Bustamante. Daniel Guerra hizo su doctorado usando este equipo se apresta a investigar las moléculas que tienen que ver con la tuberculosis, en el marco de un proyecto interdisciplinario.
Comprender las fuerzas que dominan la molécula ADN significa comprender las fuerzas fundamentales de la vida. Estas fuerzas son las que le permiten a las moléculas del ADN responder a las fuerzas que el ambiente ejerce sobre ellas.
El equipo que dirigirá Daniel Guerra, está compuesto por jóvenes investigadores de la propia Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de la Universdidad Nacional de Ingeniería.
Carlos Bustamante busca que en el Perú se desarrolle ciencia al mismo nivel que en Estados Unidos.
El manifiesta su satisfacción por el magnífico desempeño de los jóvenes investigadores peruanos.
El laboratorio inaugurado también está compuesto por un microscopio de fuerza atómica. En la foto conversa con el doctor Eduardo Montoya, experto en microscopía electrónica.
Daniel Guerra está presentando cuatro propuestas de investigación a las instituciones que financian investigación, tales como la Fundación de Bill Gates, la Fundación Cobian (la que ha hecho posible, juntos con CONCYTEC, el inicio del laboratorio), la Academia del Tercer Mundo y el FINCYT,Daniel, hijo del científico Humberto Guerra, vivió en un ambiente en el que se hablaba de ciencia, por lo que le pareció natural hacer ciencia. Egresado del colegio María Reina, está totalmente dedicado a la ciencia, lo que le ha obligado a viajar y a aprender muchas cosas nuevas e interesantes.
Hoy tiene la importante responsabilidad de hacer avanzar un laboratorio que se ha constituido como un ejemplo a seguir en otros campos.
El laboratorio está compuesto por un equipo de pinzas ópticas con el que se puede manipular moléculas ADN individuales, con el que se puede estudiar su dinámica.
Para manejar este equipo, Daniel Guerra, ahora director de este laboratorio en la Cayetano Heredia, debió prepararse en Berkeley, bajo la dirección de Carlos Bustamante. Daniel Guerra hizo su doctorado usando este equipo se apresta a investigar las moléculas que tienen que ver con la tuberculosis, en el marco de un proyecto interdisciplinario.
Comprender las fuerzas que dominan la molécula ADN significa comprender las fuerzas fundamentales de la vida. Estas fuerzas son las que le permiten a las moléculas del ADN responder a las fuerzas que el ambiente ejerce sobre ellas.
El equipo que dirigirá Daniel Guerra, está compuesto por jóvenes investigadores de la propia Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de la Universdidad Nacional de Ingeniería.
Carlos Bustamante busca que en el Perú se desarrolle ciencia al mismo nivel que en Estados Unidos.
El manifiesta su satisfacción por el magnífico desempeño de los jóvenes investigadores peruanos.
El laboratorio inaugurado también está compuesto por un microscopio de fuerza atómica. En la foto conversa con el doctor Eduardo Montoya, experto en microscopía electrónica.
Daniel Guerra está presentando cuatro propuestas de investigación a las instituciones que financian investigación, tales como la Fundación de Bill Gates, la Fundación Cobian (la que ha hecho posible, juntos con CONCYTEC, el inicio del laboratorio), la Academia del Tercer Mundo y el FINCYT,Daniel, hijo del científico Humberto Guerra, vivió en un ambiente en el que se hablaba de ciencia, por lo que le pareció natural hacer ciencia. Egresado del colegio María Reina, está totalmente dedicado a la ciencia, lo que le ha obligado a viajar y a aprender muchas cosas nuevas e interesantes.
Hoy tiene la importante responsabilidad de hacer avanzar un laboratorio que se ha constituido como un ejemplo a seguir en otros campos.
El fin del pescado
Arenques del Mar del Norte: pescamos el doble de lo que debiéramos.
La humanidad consume más del doble de pescado del que los mares están en condiciones de proporcionar.
De acuerdo con una investigación de científicos españoles e italianos, para el equilibrio ecológico de los mares no tendría mayores consecuencias que los seres humanos consumieran hasta siete kilos de pescado de mar per cápita por año.
Pero la realidad es muy diferente. El consumo de pescado en el mundo es del doble: unos 15 kilos per cápita, según datos de un estudio de científicos españoles e italianos publicado en "PLoS ONE", una revista interactiva y abierta en línea para la difusión de la investigación científica y médica.
Pesca de atún rojo en las costas de España.Los científicos destacan en su artículo que han constatado una tendencia al aumento de la pesca no sostenible en los últimos 50 años y muestran con datos fehacientes la expansión geográfica de la sobrepesca a todo el mundo.
De veinte a siete kilos per cápita
Hace cinco décadas, un consumo anual promedio de pescado de 20 kilos per cápita era aún aceptable, debido a que la población mundial era menor. Pero ya entonces comenzó a practicarse la sobrepesca.
El exceso de pesca dio comienzo en al Atlántico Norte, expandiéndose luego a los mares del Sudeste Asiático, el Golfo de México y finalmente a todo el mundo.
Una raya atrapada en una red: pesca accesoria, daños colaterales.
En algunas áreas, como el Mar del Norte y el Atlántico delante de las costas de los Estados Unidos, la situación ha mejorado recientemente, dicen los científicos, pero también allí el problema de la sobrepesca es agudo.
Los científicos exigen reducir drásticamente las cuotas de pesca en todo el mundo, luchar contra la pesca ilegal y no registrada y terminar con la pesca accesoria. La pesca accesoria es la que saca del mar "sin querer", tirándose luego por la borda de vuelta a las aguas.
Terminar con la práctica de "pescar y tirar"
La organización ecologista WWF exige prohibir la práctica de pescar y tirar, "pues la pesca accesoria es una de las causas principales del saqueo de los mares y océanos".
Sólo en el Mar del Norte se tira anualmente por la borda un millón de toneladas de pescado, nada menos que un tercio de la captura, agrega el WWF.
Por cada kilo de lenguado que se ofrece en la pescadería se tiran al mar seis kilos de otros animales marinos y por cada kilo de bogavante noruego, cinco kilos. En la mayoría de los casos se trata de pescados demasiado pequeños o para los que ya no hay cuota.
Cuán absurda es la situación lo demuestra un ejemplo de Escocia. A pesar de que la cuota hace tiempo que está agotada, los barcos que pescan varias especies a la vez, atrapan una y otra vez abadejos. Como está prohibido ofrecerlos a la venta, se tiran muertos de vuelta al mar. Así se desperdició en los últimos meses pescado por valor de unos 60 millones de euros y se debilitaron las existencias de abadejo.
La humanidad consume más del doble de pescado del que los mares están en condiciones de proporcionar.
De acuerdo con una investigación de científicos españoles e italianos, para el equilibrio ecológico de los mares no tendría mayores consecuencias que los seres humanos consumieran hasta siete kilos de pescado de mar per cápita por año.
Pero la realidad es muy diferente. El consumo de pescado en el mundo es del doble: unos 15 kilos per cápita, según datos de un estudio de científicos españoles e italianos publicado en "PLoS ONE", una revista interactiva y abierta en línea para la difusión de la investigación científica y médica.
Pesca de atún rojo en las costas de España.Los científicos destacan en su artículo que han constatado una tendencia al aumento de la pesca no sostenible en los últimos 50 años y muestran con datos fehacientes la expansión geográfica de la sobrepesca a todo el mundo.
De veinte a siete kilos per cápita
Hace cinco décadas, un consumo anual promedio de pescado de 20 kilos per cápita era aún aceptable, debido a que la población mundial era menor. Pero ya entonces comenzó a practicarse la sobrepesca.
El exceso de pesca dio comienzo en al Atlántico Norte, expandiéndose luego a los mares del Sudeste Asiático, el Golfo de México y finalmente a todo el mundo.
Una raya atrapada en una red: pesca accesoria, daños colaterales.
En algunas áreas, como el Mar del Norte y el Atlántico delante de las costas de los Estados Unidos, la situación ha mejorado recientemente, dicen los científicos, pero también allí el problema de la sobrepesca es agudo.
Los científicos exigen reducir drásticamente las cuotas de pesca en todo el mundo, luchar contra la pesca ilegal y no registrada y terminar con la pesca accesoria. La pesca accesoria es la que saca del mar "sin querer", tirándose luego por la borda de vuelta a las aguas.
Terminar con la práctica de "pescar y tirar"
La organización ecologista WWF exige prohibir la práctica de pescar y tirar, "pues la pesca accesoria es una de las causas principales del saqueo de los mares y océanos".
Sólo en el Mar del Norte se tira anualmente por la borda un millón de toneladas de pescado, nada menos que un tercio de la captura, agrega el WWF.
Por cada kilo de lenguado que se ofrece en la pescadería se tiran al mar seis kilos de otros animales marinos y por cada kilo de bogavante noruego, cinco kilos. En la mayoría de los casos se trata de pescados demasiado pequeños o para los que ya no hay cuota.
Cuán absurda es la situación lo demuestra un ejemplo de Escocia. A pesar de que la cuota hace tiempo que está agotada, los barcos que pescan varias especies a la vez, atrapan una y otra vez abadejos. Como está prohibido ofrecerlos a la venta, se tiran muertos de vuelta al mar. Así se desperdició en los últimos meses pescado por valor de unos 60 millones de euros y se debilitaron las existencias de abadejo.
miércoles, enero 28, 2009
Opina Leoncio Ruiz, un conocido nuestro en Huacho
Durante el II Congreso Nacional de Acuicultura de Chile, desarrollado entre el 7 y 9 de enero en Temuco, uno de los simposios que se llevó a cabo se llamó, “El Estado de la Acuicultura en Sudamérica”. Uno de los expositores, representando al Perú, fue el Médico Veterinario Leoncio Ruiz Ríos , perteneciente al Departamento de Manejo Pesquero y Medio Ambiente de la Facultad de Pesquería de la Universidad Nacional Agraria La Molina.
¿Cómo interpreta Ud. la subvaloración que hace la industria acuícola del Perú, a la rentabilidad de las especies amazónicas?
“En realidad el poblador selvático, consume mucho pescado, ya que no hay un desarrollo de la ganadería, de la agricultura mayormente. Es más de subsistencia, y esto obliga a las comunidades, a consumir mayormente peces. Ahora cuál es el problema, que ante las épocas de lluvia entre los meses de octubre y más o menos los meses de enero febrero y marzo, no hay disponibilidad de pescado, por lo que éste encarece su valor, debido a alas crecidas de los ríos e inundaciones. Luego viene la época el invierno, donde bajan los niveles de las inundaciones y es ahí donde se produce la abundancia de peces. Entonces, a lo que está optando el piscicultor en la amazonía, es a la crianza, para disponer de los recursos en las épocas de escasez”.
¿Se cuenta con la tecnología adecuada en la amazonía para la crianza y cultivo?
“Claro, ese es el problema, no está bien establecida la tecnología para iniciar los procesos. Hay problemas con la producción de alevines, puesto que hasta ahora, la producción sólo es extractiva y si queremos masificar la crianza, vamos a necesitar cantidades de alevines. Hasta el momento, no hay un productor, como es el caso de las truchas o los salmones. Pero es una actividad rentable para los que viven de la extracción de las especies amazónicas”.
¿A qué atribuye Ud. la falta de tecnología para el cultivo? ¿Falta apoyo de instituciones públicas o privadas, como las universidades?
“Sí, hay una falla en la parte de investigación y sobre todo en cuanto a la participación de las universidades. En el caso de la amazonía tenemos el Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana, que desarrolla en estos momentos programas de investigación básica. Pero le falta complementarse con otras universidades y relacionarse con los productores, que me parece, ese es el problema. Puesto que si van de la mano el productor y el investigador, como acá en Chile, se produce una comunicación, en donde el productor le dice, necesito 20 mil alevines para producir. Entonces el investigador trata de solucionarle el problema y ambos salen favorecidos. Pero en el Perú, esta relación se encuentra desfasada, ya que las instituciones se enfocan en sus propios programas y no satisfacen necesariamente las necesidades del productor. Entonces, ahí tenemos este problema. Hay un desarrollo de la acuicultura, pero en un estado insipiente, no digamos como debiera ser, como una industria”.
¿Se priorizan en el Perú las especies de mayor valor comercial, por sobre las especies endémicas como las de la amazonía?
“Claro, debemos diversificar nuestra producción, ya que vendrá un momento de escasez en donde debe haber producción, debe haber oferta de productos. Puesto que el mar ha estado ligado el desarrollo del país. Restos hallados en el Caral (4500-4800 años AC) y otras culturas, demuestran la vocación pesquera del poblador antiguo. La acuicultura a nivel productivo se impulsó en la primera mitad del siglo XX. Con especies tales como truchas en la cierra central, langostinos en la costa norte y concha de abanico en la costa central”.
¿Qué especie resulta de las más representativas del acuicultor amazónico en el Perú?
“Una de las más representativas es el Paiche (Arapaima gigas), la cual es muy apreciado por el poblador selvático, y también en el exterior por cierto, pero su producción es principalmente para el mercado interno. Esta especie en particular llega a pesar más de 300 kilos. Pero no se ha solucionado el problema de la reproducción y la producción de alevines, porque no se conoce la parte básica del proceso reproductivo, no se sabe cómo es la fecundación, cómo se comportan los óvulos y los espermatozoides, cómo se desarrolla el embrión, etc. Simplemente se colocan lo reproductores y al cabo de 15 días ya tienes los alevines, y toda esa etapa desde que se produjo la fertilización no está investigada. Por eso es que una institución como la Universidad Peruana Cayetano Heredia es la que se enfoca en estos momentos a la investigación sobre la reproducción del Paiche. Esperamos que esta sea la solución”.
Granjas marinas en Méjico
Por Felipe Pérez
ISLA MUJERES, 27 de enero.- En Isla Mujeres se abre una ventana más para resarcir la crítica situación que viven los pescadores de la región, pues como “punta de lanza” se pretende impulsar un proyecto integral de ‘granjas’ de esmedregal o cobia, a fin de crear mayor producción y resarcir los problemas económicos que presentan los pescadores.
Como parte del proyecto se considera la instalación de un centro de desarrollo acuícola y de capacitación, así como de un museo, que formaría parte de las atracciones turísticas de la isla, destino en el que es necesario y urgente contar con nuevas opciones de producción para los pescadores.
Entre las acciones que es necesario promover dentro del proyecto, destaca la instalación de ‘granjas marinas’ para el ‘cultivo’ (crianza acuícola) de cobia o esmedregal, corales, peces ornamentales y nativos de la región, así como langosta para dar soluciones económicas viables a las comunidades pesqueras de Isla Mujeres.
Lorena López Pineda, coordinadora de Proyectos Especiales del ayuntamiento de Isla Mujeres, señaló que se busca la participación de las autoridades municipales y estatales, organizaciones no gubernamentales, del sector privado y pescadores de Isla Mujeres para la consolidación del proyecto.
Dijo que uno de los objetivos del plan es que al participar las cooperativas pesqueras en las ‘granjas marinas’, aprendan a manejarlas y las adopten para que ellos generen sus propias fuentes de producción. “En los próximos días instalaremos mesas de trabajo, en las que se les explicarán a detalle los objetivos del proyecto”.
Consideró que el desarrollo del proyecto integral de maricultura colocaría a Isla Mujeres como el pionero del estado en la instalación de ese tipo de producciones, las cuales serían también un importante detonante turístico para la ínsula.
“Se abrirán puertas para el destino a fin de posicionarlo en el mercado con ‘granjas marinas’ como ya hay en Campeche y que tienen una exitoso crecimiento”.
En Latinoamérica -continuó-, hay granjas marinas que ya tienen éxito a través de la empresa Marine Farms Belize LTD, compañía que actualmente produce 900 toneladas de cobia y que esperan llegar hasta 4 mil toneladas en 2012.
En la reciente presentación del proyecto a pescadores, grupos no gubernamentales y autoridades municipales de Isla Mujeres, la alcaldesa Alicia Ricalde Magaña externó su apoyo al desarrollo del plan integral de maricultura, ya que consideró que el destino cuenta con recursos naturales que pueden aprovecharse y crecer en materia turística y pesquera.
Por su parte, el biólogo Braulio Eduardo Ávila, quien es maestro en ciencias y cuenta con estudios patentados sobre las especies interesadas en cultivarse, explicó que el proyecto generará también empleos para las cooperativas pesqueras; permitirá un buen aprovechamiento de los recursos marinos y reforzará a las que están en peligro de extinción.
Indicó que el ‘cultivo’ de la cobia o esmedregal es una de las ‘granjas’ más factibles por su pronta reproducción, y por ser un producto con elevado nivel de proteínas y potencial en el comercio internacional
Más de mil kilos de camarón decomisados en época de veda
A la fecha se ha decomisado un total de mil 183.83 kilogramos de camarón de río, el cual era comercializado pese a la veda que rige hasta el 31 de marzo del 2009, informó el Ministerio de la Producción.
Funcionarios de dicha entidad inspeccionaron un total de 118 restaurantes, cinco hoteles, seis mercados de abastos, dos supermercados, la garita de control de Pucusana, la garita de peaje de Punta Negra, los terminales pesqueros de Villa María del Triunfo y Ventanilla, así como diversas empresas exportadoras y procesadoras de recursos hidrobiológicos, informa la Agencia Andina.
El Ministerio indicó que pudo constatar que 17 restaurantes no respetaron la veda de camarón y continuaron ofreciendo el crustáceo a sus comensales.
Informó que entre los restaurantes que infringieron la veda se encuentran: restaurant Keyclub-San Isidro (7.80 Kg), restaurant Los Cantaritos-San Borja (5 Kg), restaurant cevichería El Mordisco-Lince (60 Kg), restaurant Don Félix-Punta Hermosa (5 Kg), restaurant El Arador del Mar-San Bartolo (1.5 Kg), y el restaurant Señor Limón-San Isidro (1.80 kg).
De igual modo, el resta urant El Merlín de Cabo Blanco-San Isidro (4.85 Kg), restaurant El Pez Amigo-Miraflores (3.10 Kg), y el restaurant Huaca Pucllana-Miraflores (1.80 Kg).
Además, el restaurante El Corsario-Punta Hermosa (3 Kg), restaurant Embasy-Lunahuaná (11.90 Kg), restaurant Doña Mary-Lunahuaná (14 Kg), restaurant La Cabañita-Lunahuaná (6 Kg), restaurant Juanita-Lunahuaná (4 Kg), restaurant Paula-Lunahuaná (9 Kg), restaurant Pacífico-Cercado de Lima (1 Kg), y el restaurant de Judith Yolanda Pachas Berrospi (3 Kg).
El Ministerio de la Producción reveló también que se incautó camarón de río en el Hotel Sonesta El Olivar-San Isidro (3.10 Kg.), y en el Mercado N° 1-Surquillo (12.38 Kg.). También se decomisaron 220 kilos del crustáceo en la garita de Punta Negra, los cuales eran trasladados por un bus de la empresa de Transporte América del Sur.
Por otro lado, se incineró 105.60 Kg. de camarón no aptos para el consumo, los cuales fueron confiscados en el Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo. Por su parte la Dirección Regional de Producción de Arequipa, incautó un total de 700 Kg. del mencionado crustáceo, en diversas intervenciones en el río Ocoña y Camaná.
Del mismo modo, inspectores del Ministerio de la Producción inmovilizaron 8 088.70 Kg. de camarón de río congelado, los cuales fueron procesados antes del inicio de la temporada de veda.
La mencionada carga -que podrá ser comercializada a partir del 01 de abril-, fue encontrada en el Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo (5 638.70 Kg.), en las empresas Gam Corp S.A.C.-Callao (2 265.00 Kg.) y Agropecuaria Esmeralda S.A.C.-Chorrillos (176 Kg.), así como en el Hotel Lo s Delfines (9 Kg.).
Declaran nueva reserva guanera para el pingüino de Humbolt
La punta de San Juan de Marcona, en Ica, refugio de la mayor cantidad de pingüinos de Humboldt del país, será declarada muy pronto reserva guanera junto con otras 26 islas y 11 puntas peruanas.
La punta de San Juan de Marcona, considerada el más importante refugio del pingüino de Humboldt en el país, pues en sus 54 hectáreas de acantilados, playas y pequeñas ensenadas alberga a 2.500 ejemplares de los 4.000 que existen en todo el litoral del Perú, será declarada reserva guanera junto con 26 islas y 11 puntas, informó El Comercio.com.
Se trata de una propuesta desarrollada por el Instituto de Recursos Naturales (Inrena) y diversos especialistas que en esta semana obtendría la luz verde del Ejecutivo.
Esa declaratoria, que abarca desde las costas de Lambayeque hasta el extremo sur de Ilo (Moquegua), permitirá que se establezca una protección legal firme de los recursos marinos existentes en las zonas señaladas, así como el uso racional de los recursos existentes, aseguró la investigadora Patricia Majluf, quien desde hace 30 años propone la necesidad de integrar este conjunto de islas y puntas en la reserva nacional del sistema de islas, islotes y puntas guaneras.
En la punta de San Juan de Marcona habitan en forma armónica una diversidad de aves guaneras, como el pelícano, guanay, zarcillo, guanero, chuitas y piqueros; el pingüino de Humboldt y una importante población de lobos finos y chuscos que otorgan a este ecosistema características únicas a lo largo de la zona costera del país.
UNA ZONA INTANGIBLE
"A dos kilómetros de estas costas se encuentra el mayor afloramiento marino del mundo, compuesto por nutrientes y praderas de algas que tienen un ciclo de productividad alto. Todo ello permite la presencia de importantes cardúmenes de anchoveta y otras especies pelágicas que sirven a su vez de alimento de aves y mamíferos", refirió Majluf.
Según la especialista, es realmente necesario proteger estas islas, las puntas, las dos millas de mar adyacentes a estas formaciones, la biodiversidad existente en la zona y las praderas de algas. "Esta declaratoria no solo confiere a la punta de San Juan de Marcona la calidad de zona intangible y protegida, sino que permitirá continuar las tareas de investigación en el lugar, donde se ha logrado que el pingüino se reproduzca hasta tres veces al año", afirmó.
La destacada bióloga informó que el trabajo científico desarrollado en San Juan de Marcona ha sido respaldado por algunas organizaciones internacionales que recientemente han aprobado dos proyectos para el manejo adecuado de especies pelágicas y para recuperar diversas variedades de peces que ya no llegaban a este litoral.
EN PUNTOS
-El fenómeno de El Niño en 1997 diezmó en 80% la población de lobos finos (40 mil) y chuscos (166 mil) en el Perú.
-Las poblaciones de lobos se recuperan fundamentalmente en Ica, donde en total superan los 80 mil ejemplares.
-Unas 24 mil toneladas de guano se extrajeron de diversas islas y puntas para ser destinadas a la agricultura orgánica.
-El pingüino de Humboldt recorre hasta 60 kilómetros de mar en busca de los cardúmenes de anchoveta.
EN 50 AÑOS HEMOS DEVASTADO LA PESCA ARTESANAL
Antonio Ramirez Castillo
"Advierto que no estoy en contra de la pesquerìa industrial, solo hay que reglamentarla, ordenarla, redimensionarla y acabar con la nefasta corrupciòn imperante en PRODUCE").
En 50 años de explotaciòn irracional de la anchoveta ¿Que hemos aprendido?, ¿Que lecciòn nos dejò la sobre -pesca de 12 y 10 millones de toneladas el 70 y el 71?; algunos me diràn que el culpable fue el niño que tuvimos el 72-73 y el 82-83. Pero fueron casi 20 de años, de un mar empobrecido y sin anchoveta y en donde la miseria deambulaba por puertos y caletas del litoral y que hasta los pobres pelìcanos, tenìan que buscarselas en los mercados de la ciudad. Claro, algunos me diràn que fue culpa de la estatizaciòn de la industria, el 7 de Mayo de 1973, pero en verdad lo digo, eso fue un generoso salvavidas a la industria quebrada y colapsada por su propia irresponsabilidad. ¿O es, que ya no queremos acordarnos?.Las secuelas de esta absurda irracionalidad, son tantas, perdimos nuestra mejor flota pesquera y tuvimos que rematarla a Chilenos y Sudafricanos, inclusive lo que quedaba de fàbricas. A estas alturas y nadie podrà afirmar lo contrario, lo mejor que le pudo pasar a nuestra pesquerìa, fue la gran gestiòn pesquera de PESCA PERU, los años 85-90, por su puesto ya, en proceso de privatizaciòn y pienso que fue lo mejor y lo digo sin gloriarme, por haberme correspondido ser, el maximo ejecutivo de esa empresa. En esa època se trabajaba 300 dìas al año, tenìamos 400 barcos, los señores armadores y pescadores vivìan de los màs felices; hasta que vino la època negra del Fujimorismo y la entronizaciòn del corrupto Sobero Tayra; sì aquellos que convirtieron la entrega de licencias y de permisos de pesca, en una de las màs corruptas de la historia de la pesquerìa en el Perù, en ella se sumaron los capitostes del toledismo, de lo cual forma parte el actual Vice ministro de pesquerìa de Alfonso Miranda; este personaje tiene mucho que ver y explicar en la brutal e irracional sobrecapitalizaciòn de la industria pesquera; èl es uno de los responsables, de que, hoy en dìa se trabaje apenas 45 dìas al año y ahora pretende remediar semejante situaciòn, privatizando la anchoveta, entregando cuotas de pesca, con contratos de estabilidad jurìdica por diez años, esto es confiscaciòn estatal para propiciar el robo o la rapacerìa de un recurso natural que por precepto constitucional, le pertenecen a todos los peruanos, para favorecer con miles de millones de dòlares a unas cuantas empresas, en perjuicio de cientos de empresas y armadores medianos y pequeños. Es por eso, que he planteado una gran cruzada nacional, de buenos peruanos, para impedir este latrocinio. El Decreto Legislativo 1084 y las cuotas de pesca, no deben pasar, pues es, una ley mafiosa; mafiosa en su elaboraciòn y en su implementaciòn.Es por estas razones, mi querida Rocio Vasquez y porque conozco de tus tribulaciones y abominaciones, en contra de la corrupciòn imperante, que te respondo y en especial, por que creo, en la necesidad de implementaciòn de una gran polìtica de seguridad alimentaria, para todos los peruanos, tambièn por que creo, que con la ordenaciòn de la pesca de la anchoveta, nuestro paìs deberà convertirse en el gran campeòn mundial de la pesca, todo està en nuestras manos y estoy seguro de que el Presidente Garcìa, muy pronto ha de enmendar estas atrocidades, en especial las del Vice - Ministro Miranda, felizmente el nefasto Rey Rey, ya no està, ni estarà, soy un aprista capaz y no me arrepiento de serlo, menos de decirlo.Es por esto, que propongo la conformaciòn de una flota pesquera, no mayor de mil embarcaciones, con una capacidad de 120 mil toneladas metricas de capacidad de bodega, con una cuota anual de captura, no mayor de 4 millones de toneladas, màs otros tres millones de especies alternativas, tales como vinciguerria y falso volador, a estas pesquerìa hay que incentivarlas, con los beneficios que genere la explotaciòn de la anchoveta, con màs trabajo para los pescadores y mas beneficios para la industria y para el paìs. Nada es imposible, esto no demuestra indignaciòn.Tambièn es momento y estoy seguro, que con la salida del nefasto Miranda, se generarà una ley, que defina el marco regulatorio de la pesca de anchoveta para consumo humano, asignandosele medio millon de toneladas y orientada para la exportaciòn y para nutrir a la gente màs pobre del Perù, a travès de los programas o mercados sociales y con financiamiento del gobierno, esto dentro de un plan anticrisis, habrà de permitir grandes inversiones en la construcciòn de embarcaciones aparentes para su pesca, mejorar la infraestructura artesanal y lo mejor, generar alrededor de 100 mil puestos de trabajo, para pescadores artesanales, quienes ya no pescan, no borrachos, mujeres en las conserveras, anchoado y fresco refrigerado, en producciòn intensiva y durante todo el año; todo esto ya se viene dando, el Presidente Garcìa, ya dio el pitazo inicial, es momento de que la gente inepta del PRODUCE, sea echada por antipatriota . Acepto la polèmica y que se me desmienta. Un dato adicional para los investigadores de la lista OANNES, en el mercado de Huacho, el kilo de anchoveta seca-salada, se vende a 30 soles el kilo, esto es, treinta mil soles la tonelada y algo màs, es comprada por los pobladores de las regiones alto andinas de la zona, ¿QUE HACE EL PRODUCE EN ESTE CASO?.
"Advierto que no estoy en contra de la pesquerìa industrial, solo hay que reglamentarla, ordenarla, redimensionarla y acabar con la nefasta corrupciòn imperante en PRODUCE").
En 50 años de explotaciòn irracional de la anchoveta ¿Que hemos aprendido?, ¿Que lecciòn nos dejò la sobre -pesca de 12 y 10 millones de toneladas el 70 y el 71?; algunos me diràn que el culpable fue el niño que tuvimos el 72-73 y el 82-83. Pero fueron casi 20 de años, de un mar empobrecido y sin anchoveta y en donde la miseria deambulaba por puertos y caletas del litoral y que hasta los pobres pelìcanos, tenìan que buscarselas en los mercados de la ciudad. Claro, algunos me diràn que fue culpa de la estatizaciòn de la industria, el 7 de Mayo de 1973, pero en verdad lo digo, eso fue un generoso salvavidas a la industria quebrada y colapsada por su propia irresponsabilidad. ¿O es, que ya no queremos acordarnos?.Las secuelas de esta absurda irracionalidad, son tantas, perdimos nuestra mejor flota pesquera y tuvimos que rematarla a Chilenos y Sudafricanos, inclusive lo que quedaba de fàbricas. A estas alturas y nadie podrà afirmar lo contrario, lo mejor que le pudo pasar a nuestra pesquerìa, fue la gran gestiòn pesquera de PESCA PERU, los años 85-90, por su puesto ya, en proceso de privatizaciòn y pienso que fue lo mejor y lo digo sin gloriarme, por haberme correspondido ser, el maximo ejecutivo de esa empresa. En esa època se trabajaba 300 dìas al año, tenìamos 400 barcos, los señores armadores y pescadores vivìan de los màs felices; hasta que vino la època negra del Fujimorismo y la entronizaciòn del corrupto Sobero Tayra; sì aquellos que convirtieron la entrega de licencias y de permisos de pesca, en una de las màs corruptas de la historia de la pesquerìa en el Perù, en ella se sumaron los capitostes del toledismo, de lo cual forma parte el actual Vice ministro de pesquerìa de Alfonso Miranda; este personaje tiene mucho que ver y explicar en la brutal e irracional sobrecapitalizaciòn de la industria pesquera; èl es uno de los responsables, de que, hoy en dìa se trabaje apenas 45 dìas al año y ahora pretende remediar semejante situaciòn, privatizando la anchoveta, entregando cuotas de pesca, con contratos de estabilidad jurìdica por diez años, esto es confiscaciòn estatal para propiciar el robo o la rapacerìa de un recurso natural que por precepto constitucional, le pertenecen a todos los peruanos, para favorecer con miles de millones de dòlares a unas cuantas empresas, en perjuicio de cientos de empresas y armadores medianos y pequeños. Es por eso, que he planteado una gran cruzada nacional, de buenos peruanos, para impedir este latrocinio. El Decreto Legislativo 1084 y las cuotas de pesca, no deben pasar, pues es, una ley mafiosa; mafiosa en su elaboraciòn y en su implementaciòn.Es por estas razones, mi querida Rocio Vasquez y porque conozco de tus tribulaciones y abominaciones, en contra de la corrupciòn imperante, que te respondo y en especial, por que creo, en la necesidad de implementaciòn de una gran polìtica de seguridad alimentaria, para todos los peruanos, tambièn por que creo, que con la ordenaciòn de la pesca de la anchoveta, nuestro paìs deberà convertirse en el gran campeòn mundial de la pesca, todo està en nuestras manos y estoy seguro de que el Presidente Garcìa, muy pronto ha de enmendar estas atrocidades, en especial las del Vice - Ministro Miranda, felizmente el nefasto Rey Rey, ya no està, ni estarà, soy un aprista capaz y no me arrepiento de serlo, menos de decirlo.Es por esto, que propongo la conformaciòn de una flota pesquera, no mayor de mil embarcaciones, con una capacidad de 120 mil toneladas metricas de capacidad de bodega, con una cuota anual de captura, no mayor de 4 millones de toneladas, màs otros tres millones de especies alternativas, tales como vinciguerria y falso volador, a estas pesquerìa hay que incentivarlas, con los beneficios que genere la explotaciòn de la anchoveta, con màs trabajo para los pescadores y mas beneficios para la industria y para el paìs. Nada es imposible, esto no demuestra indignaciòn.Tambièn es momento y estoy seguro, que con la salida del nefasto Miranda, se generarà una ley, que defina el marco regulatorio de la pesca de anchoveta para consumo humano, asignandosele medio millon de toneladas y orientada para la exportaciòn y para nutrir a la gente màs pobre del Perù, a travès de los programas o mercados sociales y con financiamiento del gobierno, esto dentro de un plan anticrisis, habrà de permitir grandes inversiones en la construcciòn de embarcaciones aparentes para su pesca, mejorar la infraestructura artesanal y lo mejor, generar alrededor de 100 mil puestos de trabajo, para pescadores artesanales, quienes ya no pescan, no borrachos, mujeres en las conserveras, anchoado y fresco refrigerado, en producciòn intensiva y durante todo el año; todo esto ya se viene dando, el Presidente Garcìa, ya dio el pitazo inicial, es momento de que la gente inepta del PRODUCE, sea echada por antipatriota . Acepto la polèmica y que se me desmienta. Un dato adicional para los investigadores de la lista OANNES, en el mercado de Huacho, el kilo de anchoveta seca-salada, se vende a 30 soles el kilo, esto es, treinta mil soles la tonelada y algo màs, es comprada por los pobladores de las regiones alto andinas de la zona, ¿QUE HACE EL PRODUCE EN ESTE CASO?.
martes, enero 27, 2009
Lo que no debe hacer un Ingeniero (a)
Confirmado: candidata de García y Rafael Rey mintió al decir que estudió ingeniería en España. La denuncian ante el Ministerio Público por hacerse pasar por ingeniera y hoy se anularía su designación en Comisión Permanente.
El llamado culebrón de la contralora, que empezó cuando la comisión Webb no revisó la veracidad de la información que recibió de los candidatos y se guió por las recomendaciones de ex ministros y consultores de empresas (rechazando a la mayoría de los postulantes provenientes de organizaciones de la sociedad civil), parece terminar no sólo con la nulidad de todo el proceso iniciado en octubre, sino con la denuncia penal contra Ingrid Suárez, designada contra viento y marea, antes que desde España se confirmara la falsedad de los certificados y grados académicos con los que se presentó para el cargo.
El congresista José Urquizo denunció penalmente ante el Ministerio Público a Suárez, “por arrogarse el título profesional de Ingeniera que no le corresponde, conducta típica prevista en el artículo 362 del Código Penal”. En dicho documento, Urquizo consigna la relación de documentos del Ministerio de la Producción, que la denunciada firmó como ingeniera, con la abreviatura “Ing”. Asimismo desbarata el argumento de la susodicha que ya constituye una risible coartada, según el cual “Ing”, sería el apócope de Ingrid.
De hecho, la señorita Suárez está en problemas aún más graves. El documento de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial de Gijón (EUITIG) que la aspirante a contralora presentó al concurso carece de valor, según anunció la congresista Mercedes Cabanillas, desde España, el día de ayer a donde viajó invitada por una fundación, pero aprovechó para hacer la corroboración de la mentira de Suárez.
“Ella nunca fue alumna de ese centro de estudios”, declaró la presidenta de la comisión evaluadora que recomendó su nombramiento, y las personas que firman el certificado “no son ni han sido nunca profesores de esta institución”. “Lo que más me preocupa es que las personas que figuran como firmantes en el documento (diploma) no han sido nunca profesores de la institución”, subrayó.
Cabanillas hizo hincapié también que de acuerdo a su movimiento migratorio la presencia de Suárez en España no coincide con las fechas en que, supuestamente, realizó dichos estudios. Y dijo que, tal como lo advertimos en este diario con mucha anticipación, “esto descalifica a la postulante”.
Ante la situación, pidió al Congreso analizar el tema, reconsiderar su decisión y anular la votación con la que eligió a Ingrid Suárez.
Toda esta situación añadiría nuevos delitos a la actuación de Suárez Velarde y dejaría una enorme sombra en el trabajo de la comisión Webb y en la actuación de Rafael Rey y el partido Renovación, que fueron sus proponentes. Pero si se quiere un poco más, al mediodía de ayer, LA PRIMERA recibió del congresista Yonhy Lescano el certificado de estudios de la Universidad de California Berkeley y por el documento evidencia que Soraya Suárez Velarde completó estudios de “Avanced Negotiation Program” entre el 11 y el 15 de noviembre de 1996, o sea ¡un programa de cinco días!, pero acompaña un certificado de notas evidentemente irregular, según el cual estudió durante un año, lo cual es imposible, porque el curso duró cinco días.
Y con eso la quisieron nombrar para dirigir una de las instituciones más importantes del país.
Fuente: Raul Wiener. Diario La Primera, Perú
La corrosión marina
Por Enrique Villalobos
Industrias Electroquímicas s.a
La corrosión es la tendencia que tienen los metales a volver a su estado combinado; es decir, al mismo estado en que se encuentran en la naturaleza, en forma de óxidos, hidróxidos y sales.
La corrosión también puede definirse como el ataque destructivo de un metal, debido a procesos de oxidación electroquímica en el medio ambiente que le rodea.
La corrosión galvánica, es la que tiene lugar en los metales cuando éstos están rodeados de un medio conductor de la corriente llamado electrolito, que en el caso de las embarcaciones suele ser el agua, la cual es capaz de conducir dicha corriente a determinadas zonas de un mismo o incluso de distintos metales. Estos metales, se encuentran unidos eléctricamente entre sí, apareciendo zonas de distinto potencial eléctrico: ánodos y cátodos, que provocan su corrosión.
Este fenómeno es el resultado de la diferencia de potencial existente entre dos metales cuando están unidos e inmersos en un electrolito, formando técnicamente lo que se denomina una pila eléctrica. La corriente circula desde el metal de menor potencial (ánodo) al metal de mayor potencial (cátodo)
Si se compara el zinc (el ánodo) y el bronce (la hélice), el zinc posee un fuerte potencial eléctrico, mientras que el bronce mucho menos. Cuando el agua los pone en contacto, la corriente eléctrica así iniciada va a activar el ánodo que, al sulfatarse, protegerá la hélice.
El desgaste de los ánodos se debe controlar y nunca debe llegar a un desgaste completo. Se debe reemplazar por un modelo conforme a la superficie a proteger teniendo en cuenta lo siguiente:
• Las fugas eléctricas incrementan la corrosión.
• Nunca se debe pintar un ánodo, ni tampoco su emplazamiento, siempre debe estar en contacto con el metal.
• Utilizar únicamente los tornillos servidos con la pieza.
• Cada vez que se saca el barco del agua, eliminar la corrosión con un cepillo metálico.
• Un ánodo que no se desgasta es señal de que no cumple con su función.
En la zona donde está amarrado el barco o por donde se navega, la salinidad o contaminación puede variar muchísimo, esto afecta la función del ánodo. Por ésta razón, al elegir un ánodo, se deben tener en cuenta estos elementos:
En agua salada: ánodo de Zinc
En agua dulce: ánodo de Magnesio
En agua salobre: ánodo de Aluminio Su precio es muy económico y su sustitución nos puede evitar importantes averías, así que en caso de duda, cámbielos.
Pero, atención, si tienen que pintarle el casco, aplicar antifouling o cualquier otra operación semejante, espere a cambiar los ánodos después de pintar. No todos los operarios saben que los ánodos pierden su eficacia totalmente si se pintan y no sería extraño que les dieran un par de capas en el varadero. No sería la primera vez que se pinta un ánodo.
Fuente: Foro Hispano Americano de Intercambio de Informacion sobre Temas de Mar
Industrias Electroquímicas s.a
La corrosión es la tendencia que tienen los metales a volver a su estado combinado; es decir, al mismo estado en que se encuentran en la naturaleza, en forma de óxidos, hidróxidos y sales.
La corrosión también puede definirse como el ataque destructivo de un metal, debido a procesos de oxidación electroquímica en el medio ambiente que le rodea.
La corrosión galvánica, es la que tiene lugar en los metales cuando éstos están rodeados de un medio conductor de la corriente llamado electrolito, que en el caso de las embarcaciones suele ser el agua, la cual es capaz de conducir dicha corriente a determinadas zonas de un mismo o incluso de distintos metales. Estos metales, se encuentran unidos eléctricamente entre sí, apareciendo zonas de distinto potencial eléctrico: ánodos y cátodos, que provocan su corrosión.
Este fenómeno es el resultado de la diferencia de potencial existente entre dos metales cuando están unidos e inmersos en un electrolito, formando técnicamente lo que se denomina una pila eléctrica. La corriente circula desde el metal de menor potencial (ánodo) al metal de mayor potencial (cátodo)
Si se compara el zinc (el ánodo) y el bronce (la hélice), el zinc posee un fuerte potencial eléctrico, mientras que el bronce mucho menos. Cuando el agua los pone en contacto, la corriente eléctrica así iniciada va a activar el ánodo que, al sulfatarse, protegerá la hélice.
El desgaste de los ánodos se debe controlar y nunca debe llegar a un desgaste completo. Se debe reemplazar por un modelo conforme a la superficie a proteger teniendo en cuenta lo siguiente:
• Las fugas eléctricas incrementan la corrosión.
• Nunca se debe pintar un ánodo, ni tampoco su emplazamiento, siempre debe estar en contacto con el metal.
• Utilizar únicamente los tornillos servidos con la pieza.
• Cada vez que se saca el barco del agua, eliminar la corrosión con un cepillo metálico.
• Un ánodo que no se desgasta es señal de que no cumple con su función.
En la zona donde está amarrado el barco o por donde se navega, la salinidad o contaminación puede variar muchísimo, esto afecta la función del ánodo. Por ésta razón, al elegir un ánodo, se deben tener en cuenta estos elementos:
En agua salada: ánodo de Zinc
En agua dulce: ánodo de Magnesio
En agua salobre: ánodo de Aluminio Su precio es muy económico y su sustitución nos puede evitar importantes averías, así que en caso de duda, cámbielos.
Pero, atención, si tienen que pintarle el casco, aplicar antifouling o cualquier otra operación semejante, espere a cambiar los ánodos después de pintar. No todos los operarios saben que los ánodos pierden su eficacia totalmente si se pintan y no sería extraño que les dieran un par de capas en el varadero. No sería la primera vez que se pinta un ánodo.
Fuente: Foro Hispano Americano de Intercambio de Informacion sobre Temas de Mar
domingo, enero 18, 2009
Descubren nuevas especies en las profundidades del mar
SÍDNEY, , Australia (EFE). -Científicos de Australia y Estados Unidos anunciaron hoy el descubrimiento de nuevas especies marinas, entre estas anémonas, coral rojo, y un espécimen de ascidia carnívora, en las profundidades inexploradas del océano y al sur de la isla australiana de Tasmania.
Durante el viaje científico de cuatro semanas, y financiado con dos millones de dólares, los expertos también hallaron nuevas evidencias del impacto causado por los gases de dióxido de carbono en los corales del lecho marino de esa zona, a cuatro y dos kilómetros de profundidad.
"Hemos buscado vida a una profundidad mayor que en cualquiera de las expediciones realizadas previamente en aguas australianas" dijo en rueda de prensa, Ron Thresher, miembro del equipo y experto de la Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia (CSIRO).
Con la ayuda de Jason, un submarino dirigido mediante control remoto y propiedad de la Institución Oceanográfica Woods Holes de Estados Unidos, los científicos encontraron a más de 1.4 kilómetros de profundidad, en la que denomina Zona de Fractura de Tasmania, grandes extensiones de corales cuya formación se remonta a más de 10 mil años.
"Nuestras muestras sirven para documentar la fauna australiana en las mayores profundidades examinadas hasta ahora, incluida una extraña ascidia carnívora, arañas de mar, esponjas gigantes, y también comunidades dominadas por percebes y millones de anémonas con lunares de color violeta", explicó Thresher.
Durante el viaje científico de cuatro semanas, y financiado con dos millones de dólares, los expertos también hallaron nuevas evidencias del impacto causado por los gases de dióxido de carbono en los corales del lecho marino de esa zona, a cuatro y dos kilómetros de profundidad.
"Hemos buscado vida a una profundidad mayor que en cualquiera de las expediciones realizadas previamente en aguas australianas" dijo en rueda de prensa, Ron Thresher, miembro del equipo y experto de la Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia (CSIRO).
Con la ayuda de Jason, un submarino dirigido mediante control remoto y propiedad de la Institución Oceanográfica Woods Holes de Estados Unidos, los científicos encontraron a más de 1.4 kilómetros de profundidad, en la que denomina Zona de Fractura de Tasmania, grandes extensiones de corales cuya formación se remonta a más de 10 mil años.
"Nuestras muestras sirven para documentar la fauna australiana en las mayores profundidades examinadas hasta ahora, incluida una extraña ascidia carnívora, arañas de mar, esponjas gigantes, y también comunidades dominadas por percebes y millones de anémonas con lunares de color violeta", explicó Thresher.
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